La provincia de La Pampa atraviesa su quinto día consecutivo de inestabilidad climática, una situación que culminará este domingo 25 de enero de 2026 con el paso de un frente frío que promete generar fenómenos meteorológicos intensos. Según el informe brindado por el meteorólogo Jeremías Baraldi, toda la región se encuentra bajo alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), advirtiendo sobre la posibilidad de tormentas fuertes o severas, caída de granizo de diversos tamaños y una importante actividad eléctrica.
El choque de masas de aire y el avance de la tormenta
Durante la jornada, los modelos meteorológicos más confiables —el europeo, el GFS y el Icon— coinciden en un escenario claro: el ingreso de un frente frío desde el sector suroeste que interactuar con la masa de aire tropical, cálida y húmeda que domina actualmente la atmósfera pampeana. Este “choque” será el forzante principal para el desarrollo de tormentas en línea que barrerán la provincia.
Baraldi explicó que la inestabilidad comenzará a intensificarse a partir de la tarde. Se espera que las tormentas se formen en el oeste y suroeste pampeano alrededor de las 18:00 horas. Posteriormente, el sistema avanzará hacia el centro de la provincia cerca de las 21:00 horas, alcanzando el noreste pampeano —incluyendo la zona de General Pico— a partir de las 23:00 horas y extendiéndose durante la madrugada del lunes 26.
Riesgos principales: viento, granizo y acumulados de lluvia
La preocupación principal de este evento radica en la severidad de los fenómenos asociados. Se prevén ráfagas de viento violentas que podrían superar los 90 kilómetros por hora, producto de la diferencia de temperatura y presión entre las masas de aire. Además, el riesgo de caída de granizo es alto y se estima que podría presentarse en diversos tamaños, afectando especialmente al oeste provincial y a las localidades ubicadas en las diagonales de General Acha a Bahía Blanca y de Victorica a Santa Rosa.
En cuanto a las precipitaciones, se anticipan acumulados significativos. Los picos de lluvia podrían alcanzar los 80 milímetros en algunas zonas, particularmente en el noreste de la provincia. Esta situación contrasta con la sequía que afectaba a la región días atrás, marcando un cambio rotundo en el escenario hídrico.
Fin de la sequía y perspectivas para el campo
Más allá de la alerta inmediata, el análisis meteorológico trae noticias alentadoras para el sector agropecuario. Baraldi destacó que la provincia está saliendo de los efectos de “La Niña” y entrando en una fase de transición hacia un estado neutro o de “Niño débil”. Esto implica una regularización en el régimen de lluvias para lo que resta de enero y el mes de febrero, con precipitaciones que se esperan normales o superiores a lo normal.
“La sequía ya se sentía y mucho, pero la humedad ha llegado para quedarse”, afirmó el especialista, señalando que los puntos de rocío son altos y que el escenario es muy optimista para el campo pampeano, el monte autóctono y las huertas familiares.
Recomendaciones para la población
Ante la vigencia del alerta naranja, que indica que la población debe “prepararse”, se recomienda extremar las precauciones. Es fundamental evitar actividades al aire libre durante la tarde y noche del domingo. Para quienes deban transitar por las rutas pampeanas, se solicita máxima atención ante la posible reducción de visibilidad por lluvias intensas y la formación de la línea de tormentas que cruzará la provincia de suroeste a noreste.


