El fiscal a cargo de la causa, Guillermo Komarofky, dialogó con INFOPICO y brindó precisiones estremecedoras sobre el ataque al comisario Martínez. Se confirmó que el agresor accionó el arma, una 38 largo, pero la munición falló. Se secuestró un arsenal en la vivienda.
Tras el violento episodio ocurrido la noche del martes en la localidad de Quemú Quemú, el fiscal Guillermo Komarofky ofreció declaraciones exclusivas a este medio, esclareciendo la dinámica de los hechos que pudieron terminar en una tragedia. Lo que comenzó como un conflicto familiar, derivó en un enfrentamiento armado donde la vida del comisario Julio Martínez estuvo en serio riesgo.
El origen del conflicto
Según detalló el fiscal, la secuencia se inició entre las 22:30 y las 23:00 horas, a raíz de una discusión familiar en el interior de una vivienda. Una joven de 18 años mantuvo un altercado con su padre, de 66 años, quien intentó agredirla físicamente. En ese momento, intervino un hermano mayor de la joven para defenderla.
La disputa se trasladó al exterior del inmueble, donde el hombre persistió en su intento de agredir a su hija. “Impedida la agresión por este hermano, la chica logra llamar a su novio. Cuando este arriba, se trasladan a la comisaría a dar aviso y hacen saber que el padre podría tener un arma de fuego”, explicó Komarofky.
La emboscada al Comisario
Ante la advertencia, el comisario Julio Martínez, acompañado por otro efectivo, se dirigió al domicilio. La recepción por parte del imputado fue engañosa. Según el relato del fiscal, al golpear la puerta, el hombre atendió al comisario y “le extiende la mano, se presenta, y cuando el policía le corresponde el saludo, el hombre lo toma de la mano y lo hace ingresar a la fuerza hacia adentro”.
En ese instante, el agresor tomó un arma de la cintura y comenzó un forcejeo con Martínez, intentando apuntarle.
Un disparo que no salió
El punto más crítico revelado por la investigación es que no se trató solo de una amenaza, sino de un intento concreto de disparo. “El hombre habría accionado el arma de fuego”, confirmó el fiscal a infopico.com.
“Se escucha el accionar del gatillo. Eso es lo que lleva al segundo policía, ante el forcejeo y al escuchar el sonido metálico, a disparar el arma antitumulto hacia abajo”, relató el funcionario judicial. El disparo de la escopeta policial impactó en las extremidades inferiores del agresor, logrando reducirlo e hiriéndolo para cesar su accionar.
Posteriormente, la Agencia de Investigación Científica procedió al secuestro del arma utilizada, un revólver calibre 38 largo. El peritaje preliminar arrojó un dato escalofriante: “Se encuentra con sus municiones en el cargador y una munición percutada, lo que lleva a entender que el arma ha intentado ser accionada, pero por algún defecto no ha salido el disparo”, sentenció Komarofky.
Arsenal sin autorización y situación procesal
Además del revólver, en la vivienda se incautaron un fusil y una carabina. El fiscal señaló que el imputado, de 66 años, “carecería de autorización para la tenencia y portación” de dichas armas.
Respecto a la salud del detenido, fue trasladado inicialmente al hospital de Quemú Quemú y luego derivado al Hospital Gobernador Centeno de General Pico con custodia policial. En la mañana de hoy recibió el alta médica (fue externado) y se procedió a su detención efectiva.
“Es un hecho sumamente grave”, concluyó el fiscal. El hombre permanece detenido y será formalizado en la justicia durante la jornada de mañana, donde se le imputarán los cargos correspondientes por el ataque a la autoridad y la tenencia ilegal de armas de guerra.



