En su columna habitual en INFOPICO RADIO 99.9, el kinesiólogo Macota Espada abordó una problemática común en muchos pacientes: el dolor crónico articular debido a la artrosis avanzada. Explicó cuándo el reemplazo de cadera se convierte en la mejor opción para recuperar la funcionalidad y, sobre todo, la calidad de vida.
Espada se refirió a casos concretos que atiende en su consultorio, destacando la situación de un paciente que, tras someterse a un reemplazo total de cadera, experimentó un cambio radical. “Este paciente padeció durante año y medio, dos años, mucha molestia articular, mucho dolor, mucha pérdida de funcionalidad al caminar”, relató el profesional.
Según el kinesiólogo, gestos tan simples como sentarse, pararse o descansar por la noche se vuelven “totalmente insostenibles en cuanto al dolor”, lo que altera drásticamente la vida diaria. Por temor a la cirugía, muchas personas prueban alternativas que prometen soluciones mágicas pero que no son efectivas cuando la artrosis ha avanzado significativamente.
“Cuando la artrosis avanzó, llega un momento que la única que queda es reemplazar esa articulación”, afirmó Espada.
El kinesiólogo destacó que, tras la operación, el cambio es notorio. “Este señor, si lo retrotraemos en el tiempo, dice ‘me hubiera operado hace un año y tendría un año ganado en calidad de vida’. Hay síntomas que no se pueden sostener”, enfatizó.
Avances tecnológicos y rápida recuperación
Una de las preocupaciones habituales de los pacientes era la durabilidad de las prótesis. Sin embargo, Espada aclaró que la tecnología ha evolucionado enormemente. “Hoy en día los materiales son tan resistentes y tan evolucionados que ya se puede hacer un reemplazo y sabés que la prótesis quizás va a durar veinticinco años o más”, explicó.
La recuperación postquirúrgica también es mucho más rápida que antes. “Actualmente el paciente sale de la cirugía, te diría que a los 10 minutos está sentado y pedestando con un andador. Llevamos dos o tres semanas del postquirúrgico y ya dejó el andador, empezó a marchar de manera más autónoma”, detalló sobre uno de sus casos.
Esta rápida evolución permite que la persona recupere su independencia, pueda sentarse en una silla o en un auto con los cuidados necesarios y, lo más importante, viva sin el dolor que antes lo limitaba.
Una solución también para la rodilla
Macota Espada extendió su análisis a los reemplazos de rodilla, otra articulación que suele verse muy afectada por la artrosis. “No vale la pena padecer tanto dolor cuando está totalmente destruida o tomada por la artrosis. Es más fácil después rehabilitar algo que está correctamente alineado, sin dolor, que lidiar con una rodilla totalmente detonada”, argumentó.
Si bien reconoció que toda cirugía implica un riesgo, subrayó que el resultado final justifica la decisión en la mayoría de los casos. “Lógicamente que el encargado de todo esto es el traumatólogo, pero desde mi experiencia como rehabilitador, te puedo asegurar que el cambio en la calidad de vida, una vez pasado el proceso, es radical. La gente no tiene mayores complicaciones, al contrario, mejora muchísimo y con los ejercicios adecuados y la buena rehabilitación logran rejuvenecer 10 años en muchas cosas que antes no hacían”, concluyó.


