Detrás de la limpieza diaria, la Dirección de Servicios Públicos gestiona una inmensa red de drenaje para evitar inundaciones. Además, el informe de gestión revela una paridad exacta entre la cantidad de calles asfaltadas y de tierra que deben atenderse mensualmente.
A menudo, el trabajo de los servicios públicos solo se nota cuando falta o cuando el clima extremo pone a prueba la infraestructura. Sin embargo, el informe de gestión 2025 de la Municipalidad de General Pico pone en cifras la magnitud de la tarea preventiva que se realiza bajo la superficie y en los barrios más alejados del centro.
Según los datos presentados por la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos, la ciudad cuenta con una red de drenaje de 37.000 metros de extensión que requiere limpieza y mantenimiento constante para garantizar el escurrimiento del agua los días de lluvia.
Una red vital para las tormentas
Esta red fue fundamental durante un año climáticamente complejo. El informe oficial destaca que se atendieron más de 15 emergencias climáticas. En la entrevista radial, el secretario Sebastián Adamo recordó el desafío que implicó el mes de marzo, cuando llovieron 371 milímetros, obligando a redoblar esfuerzos en el sistema de drenaje y bombeo.
La ciudad “mitad y mitad”
Otro dato revelador del informe es la radiografía de las calles piquenses. Actualmente, el despliegue operativo de la Dirección de Servicios Públicos se reparte en partes iguales:
- Se realiza el barrido y limpieza de 2.200 calles pavimentadas.
- Se realiza el mantenimiento y nivelación de 1.100 calles de tierra.
Esta paridad “50/50” explica la fuerte inversión realizada este año en maquinaria vial, como motoniveladoras y camiones regadores. “Lo de la calle de tierra no termina nunca porque se va cambiando el nivel todo el tiempo”, explicó Adamo, reconociendo que es uno de los servicios más demandados por el vecino, especialmente después de los días de lluvia.
Además del mantenimiento rutinario, las cuadrillas municipales realizaron trabajos en caminos vecinales, accesos a barrios y predios, asegurando la transitabilidad tanto en el casco céntrico como en la periferia productiva de la ciudad.


