La reciente instalación de un complejo sistema de semáforos en la intersección de la Avenida San Martín y la calle 115, en reemplazo de la antigua rotonda, ha generado confusión y debate entre los vecinos de General Pico. En su habitual columna sobre Seguridad Vial en INFOPICO RADIO 99.9, el especialista Bruno Miño analizó el funcionamiento del nuevo dispositivo y advirtió sobre la falta de información para su correcto uso.
Miño explicó que se acercó personalmente al lugar en dos ocasiones para comprender el sistema. “Me fui a la avenida y 115. Sacaron lo que era la rotonda, la eliminaron, dejaron todo a nivel de calzada y semaforizaron”, detalló. El nuevo cruce cuenta con semáforos vehiculares para las cuatro corrientes de tránsito, un semáforo específico para la bicisenda y un semáforo peatonal con pulsador.
El principal foco de conflicto, según Miño, radica en el sistema para peatones y ciclistas, cuya operación no es intuitiva para la mayoría. “Hay un semáforo para bicicletas. Tenés que esperar que el dibujito de la bicicleta se ponga en verde. Si está en rojo, no debés pasar”, indicó. Lo mismo ocurre con el semáforo peatonal: “Tenés que apretar el botón y que el muñequito se ponga en verde para poder pasar”.
Sin embargo, la experiencia de Miño en el lugar reveló una falla significativa en los tiempos de espera, lo que desalienta el cumplimiento de la norma.
“Me puse del lado del cementerio, suponiendo que venía trotando. Estaba en rojo, apreté el botón. Si te digo que estuve 10 minutos esperando el verde y pego en el palo… Con lo cual, ¿cuánta gente que va a hacer ejercicio, caminando o trotando, realmente va a esperar lo que corresponde hasta que se ponga el verde?”, cuestionó el especialista.
Esta situación, sumada a la falta de costumbre con este tipo de tecnología en la ciudad, genera un escenario de riesgo. “Nos vamos a acostumbrar, pero yo espero que no ocurra ningún accidente”, manifestó Miño, quien insistió en la necesidad de una campaña informativa. “Acá lo que hay que hacer es una difusión, una formación bien clara para que nos podamos ubicar, porque la verdad, para aquel que no entiende mucho, es bastante complejo”.
El debate se extiende a las bicisendas
La conversación derivó en otro problema de infraestructura y señalización vial en la ciudad: el diseño de las bicisendas. Se puso como ejemplo la nueva ciclovía en la Avenida San Martín, entre las calles 9 y 101, que fue diseñada con un solo sentido de circulación pero es utilizada por los ciclistas en ambas direcciones.
Sobre este punto, Miño coincidió en que el problema no es solo de los usuarios, sino que parte de un error de planificación. “Esto empezó en la Avenida San Martín con la bicisenda que se permitió en doble sentido de circulación. Entonces, ya viene mal hecho desde un principio”, afirmó.
El especialista criticó la falta de criterios unificados y de conocimiento técnico en la planificación de la movilidad urbana. “Los que analizan este tema tienen que ser gente entendida en la materia. Como esto arrancó con un error de origen, ahora tenemos las consecuencias”, concluyó Miño, subrayando que la responsabilidad de educar recae en parte en los medios, pero la planificación técnica debe ser correcta desde el inicio para evitar confusiones y peligros en la vía pública.


