La Municipalidad continúa sumando herramientas al Plan Piquense de Seguridad Vial. Estos nuevos dispositivos, que tienen un fin preventivo y no sancionatorio, permitirán recopilar datos precisos sobre el tránsito en la ciudad.
La ciudad de General Pico dará un nuevo paso en la modernización de su infraestructura de control de tránsito. En esta semana se llevará a cabo la inauguración del primero de tres nuevos tótems de seguridad vial, ubicado en la calle 9, frente al Paseo Belgrano. Esta incorporación forma parte de una inversión significativa impulsada por la gestión de la intendenta Fernanda Alonso, con el objetivo de dotar al Estado municipal de mayor presencia y tecnología en las calles.
Tecnología de última generación
Los nuevos dispositivos cuentan con un equipamiento avanzado que incluye lectora de dominio (patente) y un radar o cinemómetro integrado. Su funcionamiento es dinámico: al momento en que un vehículo circula frente al tótem, las pantallas LED visualizan tanto la velocidad a la que se transita como la patente del rodado.
Según informaron en su momento desde el municipio, la instalación de estos equipos será acompañada por una capacitación para el personal del área de Tecnología Vial, asegurando una correcta operación e integración con el sistema municipal de datos.
Ubicaciones estratégicas
El tótem de calle 9 es el primero de una serie de tres que se instalarán en puntos neurálgicos de la ciudad, seleccionados por ser arterias troncales o accesos donde se detectan mayores velocidades de circulación. Las ubicaciones confirmadas son:
- Calle 9, a la altura del Paseo Belgrano (se inaugura mañana).
- Avenida Isidoro Brunengo (cerca de El Palmar)
- Ruta Provincial N° 1, en el tramo de la recientemente inaugurada doble vía.
Un fin preventivo y de recolección de datos
Es importante destacar que estos nuevos tótems no realizarán infracciones. Las autoridades municipales remarcaron que su función es estrictamente preventiva, informativa y de registro. El objetivo es generar conciencia en los conductores sobre la velocidad a la que circulan y, al mismo tiempo, alimentar la base de datos del municipio.
Esta información se suma a la obtenida por las cámaras de fotomultas, los dos cinemómetros móviles, los tres alcoholímetros y los tres alómetros con los que ya cuenta la ciudad.
El mapa de calor y la toma de decisiones
La implementación de esta tecnología responde a un análisis pormenorizado de la siniestralidad en General Pico. El municipio ha desarrollado un sistema propio de georreferenciación que emite informes diarios y genera un “mapa de calor” de los siniestros viales.
En base a estos datos estadísticos, se determinan los lugares críticos donde es necesario reforzar los controles, realizar operativos de fiscalización o, como en este caso, instalar nueva tecnología para prevenir accidentes y mejorar la seguridad de todos los piquenses. De acompañar el presupuesto, no se descarta la instalación de más unidades en los próximos años.

