La secretaria gremial de ATE, Liliana Rechimont, protagonizó un discurso incendiario en Casa de Gobierno. A días de la paritaria, expuso la brecha entre los “sueldos de pobreza” de los estatales y los ingresos millonarios de la planta política, exigiendo que el ajuste recaiga sobre los “amigotes” y no sobre los trabajadores.
El clima en la administración pública pampeana alcanzó su punto de ebullición el pasado jueves durante la Asamblea General realizada en el hall de Casa de Gobierno. En la antesala de la reunión paritaria prevista para este lunes, y en medio de un fuerte rechazo al desdoblamiento de sueldos y aguinaldos, Liliana Rechimont, secretaria gremial de ATE La Pampa, lanzó un ultimátum a la gestión provincial con declaraciones que sacudieron el ambiente político local.
Con más de tres décadas de trayectoria en el Estado, la dirigente no se guardó nada y apuntó directamente contra la estructura de funcionarios provinciales, desafiando la narrativa de “economía de guerra” que pregona el Ejecutivo.
Brecha salarial y “sueldos de pobreza”
Uno de los ejes centrales del reclamo fue la disparidad de ingresos. Rechimont desmintió rumores y puso sobre la mesa su propia realidad para ilustrar la situación de la mayoría de los empleados públicos.
“Yo no soy profesional, soy trabajadora administrativa auxiliar de una farmacia, y llevo 33 años trabajando allí. ¿Y saben cuánto cobro? Un millón cuatrocientos mil pesos“, reveló la gremialista, contrastando esta cifra con los supuestos ingresos de la planta política. “No estoy en contra de que mis compañeros tengan sueldos ejemplares, pero sí estoy en contra de que yo cobre un sueldo de pobreza total”.
La dirigente denunció que, mientras los trabajadores deben realizar guardias y horas extras para “rasguñar apenas 1.800.000 pesos”, existen funcionarios percibiendo cifras cercanas a los 6 millones de pesos.
“Funcionarios al pedo” y falta de políticas públicas
El momento más álgido del discurso llegó cuando Rechimont cuestionó la cantidad de nombramientos políticos en un contexto de crisis económica y falta de desarrollo industrial en La Pampa.
“En una provincia sin fábricas, donde la pobreza se siente en los barrios más vulnerables, el gobierno no tiene políticas públicas para los pibes, las disidencias, las mujeres ni los estatales”, sentenció. La gremialista fue más allá y describió un panorama social desolador, afirmando que la falta de oportunidades empuja a muchas mujeres a “recurrir a la prostitución por redes sociales para sobrevivir” y a los jóvenes hacia la delincuencia.
Frente a este escenario, acusó al Gobierno de priorizar el acomodo político: “Solo hay políticas para acomodar a sus amigotes y amigotas en cargos que están al pedo”.
“Que no me vengan con Milei”
Anticipándose a la defensa oficialista que suele señalar al Gobierno Nacional por el recorte de fondos, Rechimont clausuró esa vía de escape. “Que no me vengan con Milei… Si quieren achicar los costos, empiecen a sacar a los funcionarios que tienen al pedo”, disparó, exigiendo que el “sacrificio” lo haga la política y no la clase trabajadora.
ATE difundió el registro del discurso en sus redes sociales como una declaración de principios de cara a la reunión del lunes. La Intersindical llega al encuentro con exigencias claras: un aumento salarial real que supere la inflación, un bono de fin de año y el rechazo absoluto al pago desdoblado de haberes. La pelota, ahora, está en la cancha del Gobierno provincial.



