El Instituto Superior Policial (ISP) celebró ayer por la tarde la ceremonia de cierre del Ciclo Lectivo 2025 en su Plaza de Armas. El acto, que reunió a autoridades provinciales, personal de la fuerza, docentes, cursantes y familiares, estuvo encabezado por el ministro de Seguridad y Justicia, Horacio di Nápoli, y el jefe de Policía, Claudio Darío Cano.
Durante la ceremonia se entregaron los atributos de Estado Mayor a los comisarios que finalizaron el curso de Organización y Métodos, una instancia formativa clave para los cuadros superiores de la Policía. Además, se distinguió a los mejores promedios de los cursos de perfeccionamiento y capacitación para oficiales y suboficiales, en reconocimiento al compromiso y desempeño académico demostrado durante el año.
Uno de los momentos más destacados fue el homenaje póstumo al comisario Pablo Juan Cabral, fallecido el pasado 21 de noviembre. Cabral, integrante de la promoción de 1999, completó y aprobó el curso de Estado Mayor a pesar de enfrentar una grave enfermedad. Su familia recibió el mérito en su nombre, en un gesto que fue acompañado por un sostenido aplauso de todos los presentes.
El evento también incluyó el tradicional cambio de abanderados, escoltas y portaestandarte del Cuerpo de Cadetes. Los nuevos responsables de portar los símbolos institucionales asumieron su rol, mientras que los cadetes salientes fueron reconocidos por su trayectoria.
En su discurso, el rector del ISP, Héctor Sosa, agradeció el apoyo del Ministerio de Seguridad y Justicia y de la Jefatura de Policía. Destacó la labor del cuerpo docente, afirmando que “nos dan lo más preciado que tienen, su conocimiento y su tiempo”. Asimismo, instó a los efectivos a perseverar: “A veces tenemos momentos duros y difíciles, pero debemos seguir preparándonos para brindar el servicio de seguridad que nuestra sociedad pampeana necesita. Lo que importa es levantarse siempre, más allá de las frustraciones”.
Sosa repasó los avances del año, incluyendo la consolidación de los procesos de ingreso, la actualización de materiales de estudio y el crecimiento de la extensión áulica de General Pico. Resaltó la transversalización de la perspectiva de género, la capacitación de más de 900 efectivos a través del Programa Anual de Formación Continua y la incorporación de formación en nuevas tecnologías e inteligencia artificial. Mencionó también la planificación de prácticas profesionalizantes y la puesta en marcha de la Escuela de Conducción Vehicular.
Por su parte, el subsecretario de Formación, Marcos Carnicelli, valoró el trabajo articulado y señaló que los cierres de ciclo “permiten valorar tanto lo alcanzado como aquello que queda por mejorar y que ese balance cobra sentido porque es fruto del esfuerzo colectivo”. Enfatizó la importancia de la colaboración, al expresar que “cuando compartimos la tarea, las ideas dejan de ser de uno u otro y pasan a ser de todos”.
Carnicelli concluyó que el crecimiento del instituto se basa en decisiones políticas estratégicas y en la capacidad del equipo para innovar. “Fue un año de mucho aprendizaje y esta institución tomó en sus manos el desafío de mejorar, con seriedad y orgullo cuando las cosas salen bien. Ojalá toda la comunidad pueda percibir este esfuerzo y acompañarnos en este camino”, finalizó. El acto concluyó con el retiro de las banderas de ceremonia.


