Un grupo de diputadas de la provincia solicitó públicamente la renuncia de Martín Malgá, titular de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones. La petición fue impulsada por las legisladoras Gisela Cuadrado (UCR), Sandra Fonseca (Comunidad Organizada), Noelia Viara y Celeste Rivas (PRO–MID), a raíz de hechos críticos vinculados al funcionamiento del sistema de salud mental provincial.
El reclamo se formalizó tras el reciente fallecimiento de una mujer dentro del Hospital Lucio Molas, un suceso que actualmente se encuentra bajo investigación fiscal. Según las diputadas, este hecho “vuelve a exponer fallas estructurales que venimos advirtiendo desde hace más de un año”. Además, afirmaron que “no se trata de un episodio aislado; por el contrario, forma parte de una cadena de alertas que no fueron atendidas y que evidencian la ausencia de planificación, del cumplimiento de protocolos y de una conducción eficaz del área”.
Las legisladoras remarcaron la responsabilidad del Estado en esta materia. “La Provincia tiene la responsabilidad indelegable de garantizar un sistema de salud mental que funcione, prevenga, acompañe y proteja. Cuando esa responsabilidad se incumple, la conducción política debe asumir las consecuencias”, manifestaron. En su comunicado, sostuvieron que las problemáticas actuales de salud mental y adicciones no reciben respuestas adecuadas, ni desde un abordaje integral ni a través de tratamientos específicos para la asistencia.
También cuestionaron el desempeño del funcionario durante su comparecencia en la Legislatura. “Hoy toda la Legislatura está abocada al reclamo de respuestas y a la definición de una política pública provincial en salud mental. Sin embargo, en su visita a la Cámara de Diputados, el Subsecretario Malgá se ha limitado a respuestas evasivas y a brindar datos de carácter nacional”, señalaron. Consideran que, ante esta situación, “resulta insostenible que la Subsecretaría de Salud Mental continúe bajo la actual conducción”, ya que la ciudadanía merece “claridad, responsabilidad institucional y un cambio inmediato en la gestión”.
Finalmente, las diputadas concluyeron que, por respeto a las víctimas, sus familias, el personal de salud y la comunidad en general, es imperativo que el Subsecretario de Salud Mental presente su renuncia. Asimismo, instaron al Gobierno provincial a llevar a cabo una reorganización profunda y urgente del área.




