El directorio de Pampetrol S.A.P.E.M. se presentó ante la Comisión de Asuntos Agrarios y Legislación Social de la Legislatura provincial para informar sobre la situación de Refipampa S.A., empresa en la que posee una participación del 20 % y que recientemente solicitó su concurso preventivo. Durante la reunión, la presidenta de la empresa estatal, María de los Ángeles Roveda, reconoció que el directorio realizó un seguimiento constante de los estados financieros de la refinería y que “ya a comienzos del año en curso, se habían detectado índices de liquidez y de endeudamiento que resultaban alarmantes”.
La vicepresidenta de Pampetrol, María Cecilia Baudino, fue la encargada de exponer en detalle la historia y el estado actual de Refipampa. Explicó que la refinería se creó en noviembre de 2011 y comenzó a operar a fines de 2016 tras recibir un préstamo provincial. La compañía experimentó un importante crecimiento, pasando de una capacidad de procesamiento de 650 a 1.600 metros cúbicos diarios, con proyecciones de alcanzar los 2.300 en 2025. Sin embargo, su calificación crediticia se deterioró drásticamente este año: pasó de una nota “A” a fines del año pasado a “D” tras la presentación del concurso preventivo.
Baudino precisó que el 13 de agosto, Refipampa informó sobre una situación de “menor liquidez y capital de trabajo negativo”, y dos semanas después, el 29 de agosto, su directorio resolvió por mayoría solicitar el concurso. Pampetrol, como integrante del directorio, votó en contra de la medida “ante la falta de información suficiente sobre las deudas y los posibles efectos sobre las fuentes de trabajo”. Al momento de la presentación judicial, la deuda de Refipampa con Pampetrol ascendía a 2.225.606,84 dólares por contratos de venta de crudo y servicios de despacho.
A pesar del complejo escenario, Pampetrol decidió continuar con la provisión de crudo a la refinería. Baudino justificó esta decisión por razones técnicas, debido a la limitada capacidad de almacenamiento de la empresa estatal; económicas, para no agravar la crisis productiva de Refipampa; y sociales, con el fin de preservar las fuentes laborales. “Sabíamos a qué nos enfrentábamos, pero interrumpir el suministro hubiera significado poner en riesgo la operación y los puestos de trabajo. Actuamos con responsabilidad, priorizando la estabilidad productiva y el resguardo del interés público”, concluyó.
En respuesta a las consultas de los legisladores, Roveda aclaró que, si bien se detectaron señales preocupantes a principios de año, las respuestas de Refipampa se basaban en sus estados contables e informes de calificadoras que reflejaban solvencia. Sobre el futuro del suministro, indicó que la decisión dependerá de las determinaciones judiciales, ya que “uno de los principios de los procesos concursales es permitir que la empresa siga operativa para cumplir con sus acreencias”. Además, explicó que vender el crudo a otras refinerías implicaría mayores costos de flete, ya que la cercanía de Refipampa en 25 de Mayo permite obtener un mejor precio.
La presidenta de Pampetrol también señaló las limitaciones logísticas que condicionan a la empresa estatal. “La empresa no tiene capacidad para almacenar su producción por más de cuatro o cinco días. Por eso, la necesidad de asegurar un destino inmediato para el crudo prima a la hora de tomar decisiones”, detalló. No obstante, informó que ya se están explorando otras vías de comercialización. “Empezamos a buscar opciones distintas a Refipampa para ubicar nuestro petróleo. Hay tres refipymes que mostraron interés y ya se realizaron pruebas de entrega de crudo”, afirmó.
Finalmente, Roveda aclaró el rol de Pampetrol como acreedor y accionista, y desestimó que la situación de Refipampa comprometa el patrimonio de la empresa provincial. “Somos acreedores por esos conceptos y nuestra única injerencia adicional es la participación accionaria del 20 % en la sociedad”, explicó. Subrayó que, en el hipotético caso de una quiebra de Refipampa, la responsabilidad de Pampetrol se limitaría al valor de sus acciones. “Esa responsabilidad no se extiende al patrimonio ni al capital social de Pampetrol ni de sus accionistas”, concluyó.




