En el marco del fortalecimiento de la Red provincial de Salud, se desarrolló un encuentro presencial de cierre del curso de “Recepción y Despacho en Emergencias Prehospitalarias”. La actividad, que se inició el viernes y concluyó hoy, se realizó en el aula Favaloro y en el Centro de Simulación del Complejo Hospitalario Favaloro-Molas.
Esta instancia formativa, dirigida a radioperadores de los Sistemas de Emergencias Médicas (SEM), se enmarca en una propuesta académica de modalidad híbrida, con clases sincrónicas virtuales y prácticas presenciales, dictada por docentes especializados de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Participaron más de cincuenta operadores y despachadores de emergencias, junto a facilitadores del equipo técnico de la Coordinación de Emergencias y Desastres Sanitarios y de los SEM provinciales. El curso, organizado por el Ministerio de Salud, apuntó a fortalecer las competencias operativas de quienes constituyen el primer eslabón en la cadena de atención prehospitalaria, en un contexto de expansión y consolidación de los sistemas de despacho en La Pampa.
Juan Barbero, referente de la Coordinación de Desastres y Emergencias Sanitarias (CODES), explicó a la Agencia Provincial de Noticias que capacitar a los referentes de los equipos sanitarios que operan en la gestión de emergencias prehospitalarias “es una estrategia clave para garantizar respuestas eficientes, seguras y coordinadas ante situaciones críticas. Hoy contamos con una nueva central de despacho en el SEM de Santa Rosa, y en General Pico se trabaja de manera articulada con el Ministerio de Seguridad en una central unificada. Estos avances requieren personal altamente entrenado, con dominio de protocolos validados y capacidad para tomar decisiones en tiempo real. Este curso, que culmina con talleres de simulación clínica y resolución de problemas, permite consolidar habilidades técnicas y comunicacionales en los operadores, quienes son la puerta de entrada al sistema de emergencias. La profesionalización de este recurso humano es fundamental para sostener la calidad y la eficacia del sistema sanitario en contextos de urgencia”.
Barbero destacó que durante la instancia presencial “se abordaron temáticas críticas para la gestión integral de emergencias en el ámbito prehospitalario” y agregó: “los participantes trabajaron sobre la recepción telefónica de incidentes, aplicando criterios de escucha activa, interrogatorio dirigido y priorización de la demanda. Se profundizó en la categorización y en los protocolos de prearribo de los casos, fundamentales para la activación eficiente de recursos. También se desarrollaron contenidos sobre traslado sanitario, incluyendo criterios de derivación, estabilización y comunicación interinstitucional. Las urgencias psiquiátricas fueron abordadas desde una perspectiva de contención y seguridad, mientras que se entrenaron maniobras de RCP básico y el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA). En el módulo de obstetricia, se trabajó sobre el manejo del parto inevitable en contexto extrahospitalario, priorizando la seguridad del binomio madre-hijo. Además, los operadores participaron en estaciones de simulación clínica de alta fidelidad, donde resolvieron escenarios complejos mediante prácticas basadas en problemas, fortaleciendo sus competencias técnicas, comunicacionales y de toma de decisiones en tiempo real”.
Por su parte, Mariana Díaz, coordinadora del sector de radioperadores, consultada sobre la importancia de este tipo de capacitaciones, señaló: “La capacitación de las y los radioperadores debe ser continua, sistemática y sostenida en el tiempo. Nuestro rol en el sistema de emergencias es estratégico: somos el primer contacto, la voz que orienta, contiene y activa los recursos necesarios ante situaciones críticas. Por eso, formarnos no solo mejora la calidad del servicio, sino que también permite visibilizar la complejidad y el valor de nuestra tarea”.
“Agradezco profundamente el espacio de formación brindado, el esfuerzo que implica sostener estas instancias y la posibilidad de proyectar nuevas acciones que fortalezcan nuestro trabajo. Capacitarse también es construir comunidad, nos permite entender mejor las necesidades de las personas, brindar respuestas más precisas y seguir consolidando un sistema de emergencias más humano, más eficiente y más cercano. En tiempos donde la demanda es creciente y diversa, redoblar el compromiso profesional es una responsabilidad que asumimos con orgullo”, concluyó.








