En el creciente panorama del deporte juvenil, donde la exigencia y la competitividad se manifiestan a edades cada vez más tempranas, la prevención de lesiones se convierte en un pilar fundamental. En este contexto, el kinesiólogo Macota Espada, con más de dos décadas de experiencia profesional, dialogó con InfoPico Radio 99.9 sobre la importancia crucial del “core medio” en la salud y el rendimiento de los adolescentes.
¿Qué es el “core medio” y por qué es tan relevante?
Espada explicó que el “core medio” se refiere a la zona central del cuerpo, un “núcleo de músculos” que incluye los abdominales, los músculos paravertebrales bajos, la cincha lumbar, el psoas ilíaco e incluso el diafragma. Esta estructura es vital para la estabilidad de la columna y actúa como un punto de anclaje fundamental para la biomecánica de todas las articulaciones, tanto de los miembros inferiores (piernas, cadera, rodilla, tobillo) como de la cintura escapular (hombro, codo, mano, muñeca).
“Es como que ese nudo en los adolescentes está todavía bastante inmaduro, porque como están en época de crecimiento, de desarrollo… todavía no desarrollaron los balances musculares, no terminaron de crecer, no acentuaron su zona media como para que ese sea el punto de anclaje o de contención de todos los ejercicios físicos que demanda una actividad al nivel que le exigen”, detalló el kinesiólogo.
El desafío del deporte de alto rendimiento en la adolescencia
El especialista manifestó su preocupación por la tendencia actual de someter a niños y adolescentes a regímenes deportivos de “casi alto rendimiento” a edades muy tempranas. Observó que en ligas de básquet, por ejemplo, “ya ahora a los 9, 10 años, 11 creo, que ya los cargan en la página de ACAB y los nenes ya ven cuántos puntos meten, a quién le ganaron. O sea, dejó de ser lúdico para ser competitivo”.
Esta exigencia prematura, sumada a la disminución de la actividad física lúdica tradicional y un mayor tiempo frente a pantallas, genera un desequilibrio. Los adolescentes son sobreexigidos físicamente, pero su capacidad física y desarrollo muscular, especialmente en el core medio, no acompañan el ritmo, lo que los hace más propensos a lesiones recurrentes.
Prevención y entrenamiento específico: la clave
Espada enfatizó que el fortalecimiento del core medio no se logra únicamente corriendo o saltando, sino a través de un estímulo específico y un desarrollo acompañado del crecimiento. Un núcleo fuerte garantiza una menor propensión a lesiones futuras, reduciendo significativamente los riesgos.
“Todo pasa por tener una buena participación y un buen desarrollo del core medio, que es potenciar abdominales, potenciar paravertebrales, para intervenir con que el diafragma tenga una buena participación para que sepan respirar correctamente y puedan oxigenar bien en el estadio del esfuerzo físico”, afirmó.
El kinesiólogo hizo un llamado a padres y entrenadores a prestar especial atención a esta área. Recomendó:
- Realizar un control postural periódico.
- Efectuar una valoración muscular adecuada.
- Ante la aparición recurrente de lesiones distales (rodillas, tobillos), realizar un análisis más completo del individuo para identificar déficits en la estructura del core medio.
Un mensaje para padres y educadores físicos
Macota Espada subrayó la importancia de no subestimar el desarrollo del core medio en esta etapa crucial. El trabajo focalizado en esta zona, en conjunto con profesionales que aborden estos temas con “conciencia terapéutica”, permitirá a los jóvenes transitar mejor el proceso de adaptación al deporte y su ingreso a niveles más profesionales, con un riesgo significativamente menor de sufrir lesiones.
El mensaje es claro: en un deporte cada vez más demandante, el cuidado integral del cuerpo, empezando por su centro, es fundamental para el bienestar y la trayectoria de los jóvenes atletas de General Pico y La Pampa.


