Minutos después de las 16:30 horas de este lunes, una dotación de Bomberos Voluntarios y personal policial de la Comisaría Segunda acudieron a un llamado por un principio de incendio en un taller mecánico ubicado en la calle 30, entre 35 y 37.
El foco ígneo se habría desatado en una cocina situada en la parte posterior del taller. Ante la presencia de importantes llamas, el personal del lugar actuó de inmediato en un intento desesperado por sofocar el fuego, llegando a utilizar cerca de diez matafuegos.
Tras el gran esfuerzo de los trabajadores, lograron apagarlo, y requirieron igual la intervención de los bomberos. A su arribo, los efectivos desplegaron las mangueras y realizaron tareas de enfriamiento.
La labor de los bomberos se centró en las tareas de enfriamiento y ventilación para asegurar completamente la zona. El personal policial colaboró ordenando el tránsito y asegurando el perímetro para facilitar el trabajo de los servicios de emergencia.
Afortunadamente, la situación fue totalmente controlada y no se registraron heridos. Los daños materiales se circunscribieron al sector donde se originó el fuego, gracias a la combinación del rápido accionar del personal del taller y la respuesta de los Bomberos Voluntarios.


