Político

Eduardo Pepa: La salud me llevó a dar un paso al costado en la intendencia de Intendente Alvear “me costó muchísimo porque yo a Alvear lo llevo en el alma”

3 septiembre, 2025 a las 20:00
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Eduardo Pepa, una figura política de gran trayectoria en Intendente Alvear, ha presentado su renuncia definitiva al cargo de intendente, función que había asumido tras ser elegido por un amplio margen de votos. La decisión, profundamente personal y motivada por cuestiones de salud, pone fin a un breve pero intenso retorno a la gestión municipal, dejando en su lugar a Agustina García, quien ya lo venía reemplazando.

Un adiós doloroso con el alma en Alvear

La firma de la carta de renuncia no fue una tarea sencilla para Pepa, quien expresó el profundo vínculo que lo une a la localidad. “Me costó muchísimo porque yo a Alvear lo llevo en el alma”, confesó el exintendente, destacando que su compromiso nunca estuvo ligado a vivir de la política. Su trayectoria incluye tres periodos consecutivos como intendente, desde 2013, cuando aceptó el desafío de presentarse y fue elegido por la comunidad.

Tras un lapso alejado de la gestión, en 2023, Pepa regresó al ruedo político al frente de un “grupo muy lindo”, logrando nuevamente la confianza de los alvearenses con un “amplio margen” de votos. Sin embargo, este nuevo capítulo se vio abruptamente interrumpido por un imprevisto de salud.

El regreso y el duro diagnóstico

Apenas veinte días después de asumir su cargo, la salud de Eduardo Pepa le “jugó una mala pasada”. El estrés acumulado, producto de la situación crítica en la que encontró el municipio, fue un factor determinante. Según su relato, al volver a la gestión, se encontró con una municipalidad en un “estado calamitoso”, con un incremento significativo de empleados (de 140 en 2015 a 210 en blanco y un número considerable en negro), además de un parque automotor deteriorado.

“La salud me jugó una mala pasada, me agarró un infarto y bueno, debo darle gracias a Dios que me dio la oportunidad y no debo desaprovecharla por mí, por mi familia”, reflexionó Pepa.

El exintendente, conocido por su dedicación “de lunes a lunes”, sin feriados, reconoció que su actual estado de salud le impide asumir la responsabilidad que demanda el cargo. Con un régimen de medicación constante y los efectos de fármacos como la robustatina de 40 miligramos que, según sus palabras, “me hace pomada” y “te hace mierda con los huesos”, la prioridad se volcó hacia su bienestar y el de su entorno familiar.

Un legado de gestión y el compromiso de seguir ayudando

Pepa rememoró los desafíos de su primer periodo, donde con el apoyo del pueblo y un equipo de primera, logró sacar a Intendente Alvear adelante. A pesar de la imposibilidad de continuar al frente, su compromiso con la localidad permanece intacto. Ha manifestado su intención de seguir colaborando desde “otro lado”, ofreciendo su experiencia al equipo actual, liderado por Agustina García.

“Sabe Agustina y el equipo que cuando me necesiten para alguna consulta estoy”, afirmó, destacando que ya ha sido convocado en varias ocasiones para acompañar en recorridos y consultas.

La decisión de “dar un paso al costado” no solo busca preservar su salud y la tranquilidad de su familia, sino también brindar libertad a los jóvenes que hoy están al frente de la gestión. Pepa subrayó la importancia de escuchar las señales que el cuerpo envía, especialmente cuando el estrés se convierte en un factor de riesgo. “Las consecuencias del infarto que tuve yo fue consecuencia del estrés”, sentenció, respaldado por las consultas médicas que confirman la relación entre el estrés y la formación de plaquetas en las arterias.

Con la convicción de seguir ayudando a Alvear en todo lo que pueda, Eduardo Pepa prioriza ahora su bienestar y el disfrute de su familia, consciente de la nueva oportunidad que la vida le ha brindado.

Carta de Eduardo Pepa a la Comunidad de Intendente Alvear:

Al pueblo de Intendente Alvear,

Como es de público conocimiento, el 2 enero de 2024, pocos días después de asumir la intendencia, sufrí un infarto agudo de miocardio. Como consecuencia de este episodio cardíaco, no menor, estuve internado en terapia intensiva en la clínica Argentina de General Pico. Tres días más tarde, me trasladaron a la clínica Modelo de Santa Rosa donde, a través de un cataterismo, detectaron y, cito textual:

1) “obstrucción crítica en el tercio medio de la arteria coronaria derecha, responsable del cuadro clínico actual, donde se colocó un stend”,

2) “obstrucción severa de arteria descendente anterior, de longitud mayor a 20 mm en un segmento medio que involucra el lumen vascular en un 90-95%”.  

Tal como menciono y, dado que había otras arterias comprometidas, junto a mi familia, decidimos continuar mi tratamiento en el ICBA de Capital Federal. Fue un mes de cuidados intensos con medicación y dieta estricta. En febrero viajé a Buenos Aires y a través de otra angioplastia, colocaron tres stend más.

Luego del alta, mis médicos de cabecera, tanto cardiólogo como psicólogo, me recomendaron no sólo continuar con el tratamiento y controles médicos periódicos, sino también “no realizar tareas que generen estrees físico y/o mental que pongan en riesgo mi salud”. Mi tratamiento médico incluye no sólo actividad física sino también una amplia variedad de medicación en diferentes momentos del día que muchas veces, hace que no me sienta de ánimo.

Como muchos saben, y quienes me conocieron en mis tres períodos anteriores, la gestión municipal es una actividad que requiere prácticamente las 24 horas del día, de los 7 días de la semana. No hay feriados ni fines de semana y, en muchas ocasiones ni eventos familiares. Los problemas a resolver son diarios y muchos. Y esto, no es algo que desconocía antes de asumir nuevamente el desafío. Lo que sí no estaba en mis planes es este episodio cardíaco que, de ninguna manera, puedo desoír.

Dejo a disposición del concejo deliberante copia de los estudios realizados.

El objetivo de la presente conferencia es informar que, como consecuencia de esta situación, presenté mi renuncia indeclinable al cargo de intendente de nuestra localidad. Quiero que sepan que esta decisión me fue muy difícil de tomar por mis convicciones, mi pasión, dedicación y responsabilidad. Asumí en diciembre de 2023 con total compromiso, pero la vida me puso en esta encrucijada y es momento de poner mi salud como prioridad.

Lamento profundamente no poder cumplir con los objetivos que me propuse junto a todo el equipo. Me entristece enormemente porque sé que los ciudadanos depositaron su confianza en mí para dirigir los destinos de nuestro pueblo. Pido disculpas por no poder llevarlo adelante, espero me acompañen y, por sobre todo, sepan entender.

Es momento de caminar más lento, mirar a mi alrededor y cuidarme. Seguiré estando, desde otro lugar, si me lo permite, como hombre de consulta aportando mi experiencia. Será muy gratificante aportar en esta gestión para lograr que Alvear sea el pueblo que todos merecemos y anhelamos.

Momento de agradecer:

  • A quienes forjaron el frente vecinal alvearense, a los que están y a los que ya nos dejaron, que fueron mis mentores y consejeros.
  • A quienes me acompañaron durante la campaña electoral, que siento que hoy les estoy fallando por no poder seguir adelante.
  • A Agustina, a todos los funcionarios, colaboradores y empleados municipales que frente a esta situación totalmente inesperada me apoyaron, me acompañaron y continuaron con toda la labor diaria que implica la gestión municipal. Durante estos 20 meses, en licencia sin goce de haberes durante 18 meses, estuve en contacto con ellos y a disposición las veces que así me lo solicitaron. Y así seguirá siendo cuando lo necesiten.
  • A los médicos del Hospital Reumann Enz donde recibí las primeras atenciones, al doctor Diego Delfino, a los médicos y enfermeros de la Clínica Argentina, Clínica Modelo e ICBA, por su atención, humanidad y contención.
  • Al todo el pueblo de Intendente Alvear e instituciones, por su preocupación, su cariño y sus oraciones, con quienes nunca dejé de tener contacto, atendiendo consultas e inquietudes.
  • A los sacerdotes que me tuvieron siempre presente en las intenciones de la santa misa.
  • A mis amigos, que hacen que pueda llevar esta situación de forma más amena.
  • A mi familia, esposa, hijas, hermanos y sobrinos que me acompañan y contienen todos los días.
  • Y sobre todo gracias a Dios que me dio una segunda oportunidad.

Me despido con dolor y con tristeza, pero sepan que seguiré estando.

Infinitas gracias a todos