La Federación Argentina de Cardiología, junto con la Sociedad Interamericana de Cardiología y la Sociedad Americana de Cardiología, ha lanzado la campaña “Corazón de Mamá”. Esta iniciativa, que comenzó el 8 de agosto, busca generar conciencia en cada mujer embarazada sobre la importancia de la prevención y el control de su salud cardiovascular durante la gestación.
Según explicó Lorena Brocal, médica cardióloga, un porcentaje significativo de las causas de mortalidad materna, aproximadamente entre el 10 y el 15 por ciento, están relacionadas con problemas cardiovasculares. La buena noticia es que estas afecciones son, en gran medida, prevenibles o evitables si se realiza un control adecuado y a tiempo.
El corazón de la mamá trabaja “por dos”
Durante el embarazo, el corazón de la mujer experimenta una sobrecarga de trabajo considerable. “El corazón de la mamá se prepara para latir más cantidad de veces, para llevar más volumen sanguíneo”, detalló la especialista. Esta exigencia extra puede desencadenar o “destapar” alguna enfermedad cardiovascular previa que no había sido diagnosticada, o incluso generar una nueva patología producto de la gestación. La hipertensión arterial gestacional y la preeclampsia son algunas de las causas más comunes, aunque también puede presentarse una miocardiopatía periparto en las últimas etapas del embarazo o al inicio del puerperio.
Por ello, el control cardiovascular es fundamental y debería realizarse apenas se inicia el embarazo. Lo ideal, según la doctora Brocal, sería incluso en la etapa preconcepcional, cuando la pareja está planeando la concepción. Esto permitiría una evaluación completa y la educación sobre hábitos saludables antes de la concepción.
Hábitos saludables y epigenética: un legado para el bebé
La alimentación y la actividad física de los padres influyen significativamente en la salud del bebé. La campaña “Corazón de Mamá” también busca educar a la pareja para que adopten hábitos saludables antes del embarazo. “Todo eso se transmite al bebé antes, en el momento de la concepción con sus genes, y durante el embarazo los hábitos también”, afirmó Brocal, haciendo referencia al concepto de epigenética.
La epigenética es esta modificación que el entorno le produce a nuestro organismo. No se modifican nuestros genes, pero sí lo que se modifican son algunas conexiones que hacen que algunos genes se destapen o no se destapen, se activen o no se activen. Ese es el componente que aporta el entorno, que tiene que ver con la actividad física, con la luz del sol, con el contacto con la naturaleza, con lo que comemos.
En este sentido, todo lo que hagan los padres se transmitirá al bebé, reforzando la importancia de un estilo de vida saludable desde antes de la gestación.
Actividad física durante el embarazo: un factor clave
Contrario a la creencia popular de que la mujer embarazada debe permanecer en reposo absoluto, la evidencia actual demuestra que la actividad física debe continuar durante el embarazo, siempre que no existan contraindicaciones médicas. “Es un factor súper importante que las mamás entiendan que la actividad física debe continuar durante el embarazo, excepto en casos donde el cardiólogo o el ginecólogo indiquen lo contrario”, subrayó la cardióloga.
Para aquellas mujeres que ya entrenaban, pueden seguir haciéndolo, ajustando la intensidad según las indicaciones médicas. Para quienes no realizaban actividad física de forma regular, la caminata es una excelente opción. Mantener un peso adecuado antes y durante el embarazo, con el apoyo de la actividad física, también contribuye a la salud de la madre y el bebé, y facilita la recuperación postparto.
Frecuencia de controles y pautas de alarma
Lo ideal es un control cardiovascular antes del embarazo o en el primer trimestre. Si todo está bien y no se detectan patologías, se brindan “pautas de alarma” a las futuras mamás, que incluyen señales a las que deben estar atentas: falta de aire excesiva, dolor de pecho, agitación extrema, hinchazón en las piernas, dolores de cabeza o náuseas/vómitos asociados a la hipertensión arterial. Si no se presenta ninguna de estas señales, el siguiente control se realizaría en el tercer trimestre.
Los beneficios de la lactancia materna para la mamá y el bebé
La doctora Brocal también aprovechó para recordar la importancia de la lactancia materna, tema de una campaña previa (del 1 al 7 de agosto). Resaltó los múltiples beneficios que ofrece no solo para el bebé, sino también para la madre:
- Para el bebé: Aportes de nutrientes y defensas inigualables por las fórmulas, contacto físico, amor, vínculo y seguridad. Estudios demuestran diferencias en el manejo de la ansiedad en niños amamantados.
- Para la mamá: Ayuda a reducir el peso postparto, a controlar la presión arterial y disminuye la posibilidad de eventos cardiovasculares como accidentes cerebrovasculares e infartos. En madres que tuvieron diabetes gestacional, la lactancia materna exclusiva por seis meses o más puede postergar significativamente el tiempo de aparición de diabetes tipo 2.
La especialista enfatizó la necesidad de sostener la lactancia materna exclusiva al menos durante los primeros seis meses, dada la magnitud de sus beneficios para ambos.



