Raúl Cuevas, gerente del CEPIP, brindó detalles sobre una alternativa vigente para quienes se encuentran a años de jubilarse pero saben que no cumplirán con la totalidad de los aportes requeridos. La importancia de la consulta temprana y la planificación.
En un contexto de incertidumbre económica y cambios en la legislación previsional, el gerente del Centro de Estudios Pampeanos e Inclusión Previsional (CEPIP), Raúl Cuevas, destacó una opción fundamental para los trabajadores activos que no lograrán reunir los 30 años de aportes necesarios para acceder a la jubilación: el Plan de Pago de Deuda Previsional.
“Esto es para los trabajadores activos”, aclaró Cuevas, diferenciando esta herramienta de las moratorias ya conocidas. El plan está diseñado para mujeres de entre 50 y 60 años y hombres de entre 55 y 65 años que, al proyectar su vida laboral, son conscientes de que no alcanzarán el requisito de los 30 años de contribuciones.
La modalidad permite, en esencia, “comprar” los años de aportes faltantes antes de cumplir la edad jubilatoria. “Si te faltan 10 años para llegar a los 60, y vas a seguir aportando, esos 10 que te faltan para llegar a los 30, ya los podés empezar a comprar ahora”, ejemplificó el gerente del CEPIP.
Según los valores actuales, el costo de un año de aporte ronda los 350.000 pesos. Esto significa que adquirir una década de contribuciones puede representar una suma de 3.500.000 pesos, un monto significativo que, no obstante, puede ser financiado en cuotas.
Cuevas fue enfático en la necesidad de no dejar pasar el tiempo y actuar de manera previsora. “Es crucial que los interesados se acerquen a la ANSES o al CEPIP para evaluar su historia laboral y generar este plan”, recomendó. La advertencia es clara: “Si no lo hacen ahora, cuando lleguen a la edad, no van a tener otra salvación”. Esta diferencia es sustancial respecto a las moratorias anteriores, donde el descuento por los años adeudados se aplicaba directamente sobre el haber jubilatorio una vez que este era otorgado.
La consulta temprana como factor decisivo
La planificación y el asesoramiento a tiempo son claves para evitar un futuro sin cobertura. “Cuando ya venís con la edad cumplida, no te podemos más que aconsejar y consolar”, lamentó Cuevas, describiendo la dura realidad de tener que esperar cinco años o más sin ningún tipo de ingreso, obra social o subsidio, una situación que calificó como “tremenda”.
Finalmente, el gerente del CEPIP se refirió al panorama político y la reciente ley de movilidad jubilatoria que fue vetada por el Ejecutivo Nacional. Expresó su esperanza de que los diputados que la respaldaron “no se den vuelta” y logren revertir la decisión presidencial, posibilitando así una nueva moratoria para miles de personas. “Veremos qué es lo que ocurre. Hoy en día la política es una incertidumbre”, concluyó, subrayando la responsabilidad de los legisladores de ser consecuentes con sus votos para aliviar la difícil situación de los jubilados y futuros beneficiarios.



