La salud pública en Argentina enfrenta un desafío significativo con el repunte de la tuberculosis, una enfermedad que, lejos de estar erradicada, muestra un crecimiento. Así lo advirtió el médico Oscar Atienza en una entrevista con INFOPICO RADIO 99.9, donde analizó la situación basándose en recientes informes periodísticos y datos oficiales.
La tuberculosis, una enfermedad en ascenso
Según detalló Atienza, la tuberculosis, causada por una bacteria que se aloja principalmente en los pulmones, ha experimentado un “tremendo” aumento. “Solamente este año, a mitad de año, ya tenemos un 20 por ciento más de casos que el año pasado”, explicó el profesional. Las cifras son contundentes: en Argentina se registran actualmente unos 9.700 casos, superando ampliamente los poco más de 7.000 del año anterior.
La enfermedad se manifiesta con una tos crónica y persistente, que puede llegar a ser incontrolable y ahogadora. En casos avanzados, la inflamación pulmonar puede generar “cavernas” o huecos y, en situaciones extremas, la expectoración de sangre. El médico enfatizó la importancia de distinguir esta tos de la residual post-gripal o post-COVID, que suele durar uno o dos meses. “Esto es una tos crónica permanente con unos episodios de tos que la gente hasta se termina ahogando”, subrayó.
Alta contagiosidad y prevención
Atienza recalcó que la tuberculosis es “extremadamente contagiosa”, transmitiéndose por las mismas gotitas de saliva que el COVID-19 y también por contacto físico, al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca. Ante esta realidad, el especialista fue categórico: “Toda persona tosedora, sea cual sea el motivo, ya tendría indicación de usar un barbijo de modo permanente para evitar contagio”.
En cuanto a la prevención, existe la vacuna BCG, obligatoria al nacer en Argentina. Sin embargo, el médico señaló desafíos como los movimientos antivacunas y la llegada de personas de otros países sin esquemas de vacunación completos. Para quienes contraen la enfermedad, existe tratamiento antibiótico, aunque es “largo y bastante complejo”, pero efectivo si se detecta a tiempo.
Escuelas y vulnerabilidad, focos de atención
El médico hizo hincapié en que las escuelas son “focos de contagio naturales” debido al tiempo que los adolescentes comparten en espacios cerrados. No obstante, la raíz del problema se profundiza en las condiciones socioeconómicas. Atienza fue contundente al afirmar que el aumento de enfermedades como la tuberculosis y la sífilis está “relacionado principalmente con el hambre y la pobreza”, afectando en primera instancia a los grupos más vulnerables, aunque nadie está exento.
Un panorama de salud pública preocupante
El incremento de la tuberculosis no es un caso aislado, sino parte de un patrón más amplio de deterioro en la salud pública, según la visión del Dr. Atienza. Mencionó brotes de otras enfermedades que se consideraban controladas o casi erradicadas:
- Sífilis (incluyendo sífilis congénita y en embarazadas).
- Sarampión (con brotes después de 25 años sin ellos).
- Tos convulsa.
- Paperas (con brotes después de 40 años sin ellos).
Además, Argentina registra un 20% más de casos de cuadros gripales que el año pasado, con un 48% de casos más graves, posicionando al país como el de mayor cantidad de casos gripales a nivel mundial en este momento.
“Cuando uno analiza toda esta estadística de lo único que se da cuenta es que el estado se retiró, dejó de haber promoción de la salud. Todas estas campañas se tienen que trabajar en los medios de comunicación para que la gente se entere de esto… tiene que estar el Estado Nacional en todos los medios de comunicación alertando sobre estas situaciones y trabajando un poquito más las escuelas para controlar los calendarios de vacunación.”
La falta de prevención, promoción y protección de la salud por parte del Estado Nacional es, para el Dr. Atienza, la principal causa detrás de este resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunas.
El caso Catamarca: un ejemplo de la situación
La entrevista también abordó el caso específico de Catamarca, provincia que muestra un aumento del 80% en casos de tuberculosis. Atienza explicó que esto podría deberse a un foco de contagio donde la detección tardía permitió la propagación. Sin embargo, enfatizó que, una vez identificado, es “muy fácil de controlar”. Los argumentos de la nota periodística que el entrevistador mencionó sobre poblaciones vulnerables, desnutrición y pobreza como factores clave, fueron reafirmados por el médico como elementos “número uno” en la propagación de estas enfermedades.
La situación actual exige una reevaluación urgente de las políticas de salud pública y un fortalecimiento de las campañas de prevención y vacunación para contener el avance de estas enfermedades que amenazan el bienestar de la población.

