El kinesiólogo Rodolfo “Macota” Espada explicó en INFOPICO RADIO 99.9 los beneficios y aplicaciones de la vacumterapia, más conocida como terapia con ventosas. Se trata de una herramienta terapéutica eficaz para diversas patologías, desde lesiones deportivas hasta cicatrices, pero que requiere ser aplicada por profesionales capacitados.
En su columna habitual en INFOPICO RADIO 99.9, el kinesiólogo Rodolfo “Macota” Espada profundizó sobre la vacumterapia, una técnica que, si bien tiene raíces en la medicina tradicional china, se ha modernizado y ganado un lugar importante en la kinesiología contemporánea.
“Es una técnica que tenemos como anexo a los tratamientos convencionales, utilizando las famosas ventosas que nuestras abuelas usaban con otros fines”, comenzó explicando Espada. A diferencia de las antiguas ventosas de vidrio, las actuales son de plástico o silicona y se aplican con una pistola que genera un vacío controlado. “Esta succión atrae la dermis y los tejidos blandos, creando una presión negativa que despega los diferentes planos de la piel”, detalló el profesional.
El objetivo principal de esta técnica es descomprimir y liberar las estructuras que se encuentran colapsadas o con adherencias, producto de inflamaciones, contusiones o cirugías. Según Espada, esto permite “destrabar ciertos mecanismos de tensión, drenar líquidos atrapados tras un golpe y revitalizar la zona mucho más rápido, dándole mayor elasticidad y movilidad”.
Aplicaciones y beneficios
La vacumterapia tiene un amplio abanico de aplicaciones. El kinesiólogo mencionó su uso frecuente en el tratamiento de tendinopatías, edemas, hematomas persistentes y en la recuperación postquirúrgica. “También se usa en cicatrices, ya sean esas que forman un cordón fibroso o las que se hunden, generando adherencias internas. Con este método no invasivo se le puede generar mucho beneficio al paciente”, afirmó.
Además, es una herramienta valiosa para afecciones como la fascitis plantar y los espolones calcáneos. Aunque el procedimiento puede generar una “cierta molestia álgida”, Espada subrayó que “cuando el paciente ve los resultados, se deja tratar con esta metódica”.
Uno de los efectos más visibles de la terapia son los hematomas que deja en la piel, los cuales desaparecen en tres o cuatro días. Lejos de ser un problema, esta reacción es parte del proceso de activación del flujo sanguíneo.
Uso en el deporte y la prevención
La técnica no se limita solo al tratamiento de patologías. En el ámbito deportivo, es común ver a atletas con las características marcas circulares de las ventosas. “Se usa como una entrada en calor para zonas con poca afluencia de sangre. Genera una activación del flujo sanguíneo que acondiciona el tejido muscular y previene dolencias durante la competencia”, explicó Espada, citando como ejemplos a jugadores de básquet, de la NBA y tenistas de élite.
La importancia de la aplicación profesional
El kinesiólogo fue enfático en un punto crucial: la terapia debe ser aplicada por alguien con la debida capacitación. “No es para cualquiera. Hay que saber usarlo, porque, como todo, puede causar daños. Tiene indicaciones y contraindicaciones específicas”, advirtió.
Entre las contraindicaciones, mencionó a pacientes con trastornos de coagulación, problemas circulatorios severos o diabetes avanzada con compromiso en la sensibilidad. “Debemos aplicar la terapia con conocimiento de causa para no cometer una iatrogenia, es decir, un daño por un mal uso de la técnica”, concluyó Espada.
De esta manera, la vacumterapia se presenta como una alternativa eficaz y accesible, pero siempre bajo la supervisión de un profesional que garantice su correcta y segura aplicación.



