En un contexto de creciente preocupación por la situación de los jubilados, diputados de la oposición en el Congreso Nacional, incluyendo al legislador del PJ Ariel Rauschenberger, impulsan una serie de medidas para paliar la pérdida de poder adquisitivo del sector. Las iniciativas centrales son la prórroga de la moratoria previsional, la actualización del bono y un aumento general de los haberes, en lo que describen como una respuesta a la “crueldad” de las políticas del gobierno nacional hacia los adultos mayores.
La moratoria previsional, que venció en marzo pasado dejando a miles de personas sin la posibilidad de acceder a la jubilación, es uno de los puntos clave. La propuesta opositora busca prorrogarla por dos años más. “Hemos logrado el dictamen de mayoría”, afirmó Rauschenberger en una entrevista radial, y anticipó que buscarán llevar el tema al recinto “la semana que viene”, aunque reconoció la necesidad de “consensuar con los otros bloques para lograr los votos para el quórum”. El costo fiscal de esta medida, según la Oficina de Presupuestos del Congreso, sería del 0,08% del PBI anual, “lo mismo que los tres primeros meses de superávit que logró el gobierno en este año”, señaló el diputado.
Otra propuesta central es la actualización del bono que perciben los jubilados de la mínima. El gobierno anterior lo fijó en $55.000, y la administración actual lo llevó a $70.000 en marzo, monto que permanece congelado. “Nosotros lo que estamos planteando es utilizar el índice de costo de vida, o sea, actualizar con inflación el bono, y tendría que ser de $115.000 pesos”, explicó Rauschenberger.
Además, se impulsa un aumento general de las jubilaciones del 7,2%, buscando recuperar parte de lo perdido en enero tras el cambio de fórmula implementado por decreto por el gobierno de Javier Milei y un veto presidencial a una ley similar el año pasado. Con estas modificaciones, la jubilación mínima con bono ascendería de los actuales $366.000 a $432.000. Si bien Rauschenberger admitió que “no deja de ser una suma irrisoria”, la calificó como “una mínima mejora” en un contexto donde la jubilación mínima está en su “piso histórico”.
El diputado criticó duramente el impacto de las políticas actuales: “Estamos viviendo un nivel que creo que se puede calificar como de crueldad con lo que se está haciendo con los jubilados”. Mencionó el fuerte aumento de tarifas y medicamentos, que no se reflejan adecuadamente en el índice de inflación oficial, y señaló que el propio FMI ha sugerido al gobierno modificar la forma de medir la inflación. “No es real”, afirmó sobre las cifras oficiales, y destacó una caída del poder adquisitivo del salario del 6% desde noviembre de 2023.


