En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, el kinesiólogo Macota Espada, profesional de Salubritas, abordó una temática de creciente relevancia: la importancia de mantener activas tanto las capacidades físicas como cognitivas en las personas de la tercera edad. Espada subrayó que, si bien es un tema con amplia difusión, aún existen barreras para su efectiva implementación en este grupo etario.
“La persona de la tercera edad, sobre todo en esta época del año que vienen los fríos y los días más cortos, tiende a involucionar en sus tareas diarias”, explicó el kinesiólogo. Señaló que actividades que resultan placenteras en verano, como “salir a hacer un mandadito”, se ven reducidas con el cambio climático, llevando a un mayor sedentarismo.
Espada hizo especial hincapié en la interconexión entre el bienestar físico y el cognitivo. “Si nos quedamos aislados, si nos quedamos en nuestra casa sin muchos estímulos, perdemos no solamente aptitudes físicas, sino también la capacidad cognitiva de tomar decisiones, de interaccionarnos con otra persona, de ejecutar un gesto de movimiento que nos lleva a pensar”, detalló. Esta “asociación entre lo cognitivo y lo físico”, según el profesional, es fundamental y requiere un esfuerzo de concienciación, especialmente en los familiares, para “que estimulen a sus padres, a sus abuelos, a que no se queden quietos, a que no se queden encerrados”.
Desde la kinesiología, se están implementando estrategias que van más allá del ejercicio puramente físico. “Ya se está involucrando mucho el tema de que el paciente, a la vez que hace una actividad física, tenga un desafío cognitivo”, comentó Espada. Ejemplificó con tareas como contar repeticiones, asociar colores con recipientes o seguir secuencias direccionales. “Tiene que pensar, al elaborar el ejercicio, tiene que activar también su sistema nervioso central y su capacidad cognitiva. Eso trae muchos beneficios para prevenir el envejecimiento prematuro de las neuronas, para movilizar las articulaciones y estar activo, no solamente físicamente, sino cognitivamente y estimulado”, afirmó.
Si bien se observa un cambio positivo en los hábitos de actividad física en la población general, Espada considera que aún falta arraigar la importancia del estímulo cognitivo. “Ha mejorado mucho [la actividad física], pero en grupos etarios altos, en esta época del año, vas a ver que empieza a retacear”, advirtió, añadiendo que el frío es un condicionante general.
Para contrarrestar esta tendencia, existen diversas alternativas. “Hay espacios terapéuticos, gimnasios, espacios de rehabilitación, piletas cubiertas y también están los espacios terapéuticos cognitivos, los centros de talleres de tercera edad cognitivos”, enumeró. Mencionó también actividades como el folclore y la danza, ofrecidas en talleres municipales, que combinan lo físico y lo cognitivo al requerir coordinación y memorización de coreografías. “Hay muchos estímulos y hay que promoverlos y hacer que las personas de la tercera edad se mantengan en esos estímulos, porque va a evitar a futuro envejecimiento temprano, posiciones viciosas, malestares corporales de dolor y demás”, enfatizó el kinesiólogo.
Finalmente, Macota Espada resaltó la necesidad de un desafío personal constante: “Hay que desafiarse permanentemente y hay que estar activo y consciente de que si uno se queda, el deterioro se viene rápidamente. En cambio, manteniéndose ágil, manteniéndose pensante, manteniéndose interactivo con la sociedad y con algún espacio donde podamos optimizar eso, es súper positivo”. El objetivo, concluyó, es brindar herramientas para que la sociedad pueda “activar su mejor calidad de vida”.



