La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) expresó un contundente rechazo ante la decisión del Gobierno Nacional de establecer unilateralmente el salario mínimo docente sin convocar a la negociación paritaria nacional. Lily López, secretaria de Género de la organización sindical, calificó la medida como “autoritaria” y aseguró que representa “un retroceso en términos de derechos laborales”.
Paritaria nacional: conquista histórica vulnerada
López destacó que la paritaria docente no es simplemente una instancia para discutir salarios, sino que también aborda cuestiones estructurales del sistema educativo. “No hubo más paritaria nacional. Lo que nos ha convocado el gobierno nacional ha sido, no sé cómo llamarle, a una mesa de diálogo. Nos informan lo que van a otorgar como aumento, ni siquiera negocian. En la última reunión dijeron que ellos son intermediarios, y que cada gremio se arregle con su gobierno provincial”, señaló.
Impacto negativo sobre la educación pública
La dirigente sindical enfatizó que esta medida profundiza la precarización laboral, incrementa las desigualdades y afecta directamente la calidad educativa. López denunció que desde la asunción del presidente Javier Milei se eliminó el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID): “Si estuviese actualizado, hoy representaría 110 mil pesos por puesto de trabajo. Son más de 200 mil pesos que nos han quitado del salario mensual a quienes tenemos dos cargos”, remarcó.
Además, recordó que “el incentivo docente se consiguió tras años de lucha, ayunos y protestas”, y destacó que eliminar estas conquistas también significa dejar de discutir cuestiones esenciales como infraestructura escolar, presupuesto educativo, conectividad, libros y alfabetización.
Movilizaciones y reclamos concretos
Frente a este panorama, López informó que desde CTERA exigen de manera urgente la convocatoria a la paritaria nacional, el respeto a la negociación colectiva y una recomposición salarial acorde a la inflación actual. “Las escuelas están alertas y movilizadas constantemente en defensa de nuestros derechos y de la educación pública. La semana pasada hubo marchas y actividades en todo el país”, indicó.
Sobre las medidas de fuerza, explicó que “hay provincias con fuertes incentivos económicos para no adherir a un paro nacional, por lo que debemos buscar otras formas de lucha. Vamos a seguir exigiendo la inmediata convocatoria a la paritaria nacional”.
Situación en La Pampa: diálogo abierto pero en alerta
Consultada sobre la realidad en La Pampa, López destacó que la provincia mantiene abierto permanentemente el ámbito paritario, aunque aclaró que no están ajenos al contexto nacional. “Hay una coparticipación que no llega, y eso es ajuste. La situación aquí es más sólida que en otras provincias, pero igual debemos estar atentos porque no somos una isla”, subrayó.
La educación en riesgo
López manifestó su preocupación por las consecuencias de la falta de una paritaria nacional efectiva. “Esto lleva a que cada provincia decida sus propias condiciones educativas y salariales, creando desigualdades profundas entre jurisdicciones. Empezamos a ver escuelas donde hay hambre, falta de trabajo, familias sin sustento. La realidad que estamos viviendo es gravísima”, concluyó.

