Educativas

Se profundiza la brecha entre escuelas públicas y privadas: creció la matrícula en la secundaria, pero también la desigualdad

27 marzo, 2025 a las 13:00
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En la última década, América Latina logró avances importantes en el acceso a la educación secundaria. Sin embargo, en Argentina persiste una deuda estructural: es el único país de la región donde se incrementaron las diferencias socioeconómicas entre los estudiantes de escuelas públicas y privadas. Mientras otros países lograron reducir esa brecha, en el país sudamericano la desigualdad se profundizó.

Los datos surgen del informe “Matrícula y segregación escolar en América Latina: una mirada a la última década”, elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación. El estudio, basado en las pruebas PISA de 2012 y 2022, compara la evolución de la matrícula y la composición social de las escuelas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.

Argentina lidera la región en matrícula neta secundaria con un 94% de adolescentes escolarizados, seguida por Perú (93%) y Chile (91%). No obstante, esa buena noticia convive con un fenómeno preocupante: entre 2012 y 2022, la brecha socioeconómica entre estudiantes de escuelas privadas y estatales creció un 26%, mientras que en países como México y Chile cayó hasta un 51% y 44%, respectivamente.

El informe señala que, a nivel regional, la segregación entre sectores educativos fue del 23% en promedio, cifra muy por encima del 5% que presentan los países de la OCDE. Este fenómeno responde, en parte, a la migración de sectores con mayores recursos hacia instituciones privadas, influenciados por los conflictos gremiales y el deterioro de la calidad educativa en el ámbito estatal.

La distancia socioeconómica entre ambos sectores se ha profundizado en la última década, lo que deriva en entornos de aprendizaje cada vez más homogéneos y con menos oportunidades de interacción entre estudiantes de distintos contextos”, advierte Sandra Ziegler, investigadora de Flacso. Según explica, esta tendencia limita las oportunidades de aprendizaje colectivo y pone en jaque la convivencia democrática dentro de las aulas.

Cecilia Adrogué, investigadora del Conicet y profesora en la Universidad Austral, subraya que el aumento de la matrícula es positivo, pero advierte sobre las causas de la segregación: “El informe intenta arrojar luz sobre una de las posibles causas, que es la migración hacia las escuelas de gestión privada por parte de los alumnos con más oportunidades económicas. Esto refleja una elección motivada por percepciones sobre la calidad del servicio educativo”.

En este escenario, algunos expertos plantean que la disminución de la natalidad en la región podría ser una oportunidad para fortalecer el sistema público. “Con menos niños que atender, las escuelas podrían mejorar la calidad de la enseñanza y reducir la migración hacia el sector privado”, sostiene Adrogué.

Para Natalia Krüger, investigadora de la Universidad Nacional del Sur y del Conicet, el desafío central es claro: “Aunque Latinoamérica avanza hacia una cobertura universal en la secundaria, no se logrará una inclusión educativa real sin una mayor integración social en las escuelas. Las burbujas socioeconómicas amenazan tanto el rendimiento académico como la cohesión futura de nuestras sociedades”.

El informe concluye que la expansión de la matrícula es una condición necesaria pero no suficiente. La inclusión educativa plena exige escuelas más integradas, donde chicos y chicas de diferentes contextos puedan convivir, aprender juntos y construir una sociedad más equitativa desde las aulas.