En diciembre de 2022, un camión cisterna explotó mientras se realizaba el trasvase de combustible en una estación de servicio de Bernardo Larroudé, provocando graves quemaduras al propietario del establecimiento y a su empleado, Sergio Daniel Fonzo, quien falleció dos días después a causa de sus lesiones. El caso fue investigado por el fiscal Juan Ignacio Pellegrino y, finalmente, llegó a una audiencia realizada esta semana ante la jueza María Jimena Cardoso.
En la audiencia, la defensa del imputado –el abogado Carlos Pedro Febre– solicitó la Suspensión de Juicio a Prueba (probation) para su cliente, el dueño de la estación, Jorge Marcelo Allasia. Según explicó, el empleador siempre colaboró con la Justicia, se mostró sumamente afectado por la tragedia y cumplió con la reparación económica a la familia de Fonzo. Tanto la Fiscalía como los allegados a la víctima estuvieron de acuerdo con la petición.
La jueza Cardoso otorgó la suspensión de juicio por tres años, imponiéndole a Allasia la obligación de fijar domicilio, abstenerse de cometer nuevos delitos y mantenerse inhabilitado para cualquier actividad relacionada con la venta de combustible durante ese período. Además, se ordenó notificar la inhabilitación al organismo competente y fijar el control de la medida en la Fiscalía, cerrando así un capítulo judicial de profundo dolor para la comunidad de Bernardo Larroudé.

