Este 5 de Marzo resultaba una fecha bisagra para el inicio de clases en el país. Se venía de un Paro Nacional el 24 de Febrero, y reclamos contra el Ajuste del gobierno libertario de Milei que tiene entre sus víctimas a la educación pública y los salarios de los trabajadores.
A los anuncios de los gremios docentes de la CGT, se esperaba otra respuesta de la CTERA. Sin embargo, la posición fue idéntica, negociar para seguir negociando. Ni un solo punto en cuestión: levantar pisos salariales equiparados a costo de vida, financiamiento, programas de formación, devolución de FONID, etc., fue considerado en la desopilante paritaria nacional.
En lugar de resistir generando unidades contra el modelo neoliberal fascista, estos dirigentes sindicales optan por la pasividad, la derrota y la entrega. Por ello, les cabe la denominación de burocracias, porque acompañan al poder, sin cuestionar ni representar a sus propias afiliados. CTERA indica una jornada de protesta para el 13 de Marzo, piensan que la docencia los va a acompañar. El momento crucial es el inicio de clases, y la implementación de un plan de lucha, para no dejar en soledad y aislar los múltiples conflictos provinciales. Necesitamos construir otro tipo de organizaciones, que tomen decisiones de abajo hacia arriba, y no gerentes que definen en sus espacios partidarios la suerte de millones de trabajadores, que incluso optan por no enfrentar al más poderoso de los adversarios: los destructores de la cosa pública. Así, la bronca crece, y la desesperanza se arraiga en todo el país.
En La Pampa, el salario tampoco alcanza. El gremio de base de CTERA, se caracteriza por defender más al gobierno provincial que a los docentes. Mientras tanto, cuestiones estructurales no tienen resolución: se sigue trabajando en primaria y en los cargos más de 20 horas y sólo se cobra por 15, en doble turno y escuelas hogares (luego del acuerdo paritario vergonzoso de octubre que introdujo el Fondo de Garantía), se cobra menos que en jornada simple. ¡Disparates, si los hay! Y se suman reclamos urgentes y cotidianos: la devolución de días de paro y quita de sanciones, se modifican los calendarios académicos de forma desprolija, se hicieron designaciones virtuales sin suspensión de días de clases, generando problemas innecesarios en un momento crucial para la toma de trabajo; las jornadas institucionales de formación que modificaron su formato y horarios afectaron negativamente a sectores docentes que no pueden cambiar turnos o viajar, del mismo modo que necesitan la capacitación y el puntaje.
Desde el SiTEP estamos generando propuestas genuinas para revertir esta situación, siempre y cuando la patronal, se digne a dialogar… La exigencia laboral se multiplica, y el malestar se hace evidente. Por ello, frente a nuevos requerimientos, nos plantamos y decimos: ¡NO! Primero, discutimos y proponemos (por ejemplo, en vez de secuencias didácticas para secundaria necesitamos ejes transversales prioritarios y control pedagógico de las propuestas, no más proyectos irresolutos). Mientras tanto, trabajo a reglamento. Si se requiere más “compromiso” exigimos más salario, horas institucionales, cargos, trabajo en red con otras áreas del estado, etc. Hay mucho por mejorar desde lo económico, pero también, desde lo organizativo y pedagógico. La resistencia debe ser colectiva y organizada, y el SiTEP, pretender ser ese espacio.
El SiTEP es una nueva forma de organización sindical, y su práctica política va en ese sentido. Lo mismo necesitamos a nivel nacional. Discutir y generar alternativas a los ajustadores y sus cómplices.
Comisión directiva SiTEP (Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana)




