En una reciente intervención en la columna habitual de Infopico Radio 99.9, el Kinesiólogo, Macota Espada abordó un tema que afecta a muchas personas: el espolón calcáneo. Este problema, aunque común, es desconocido para muchos, y su discusión reveló detalles importantes sobre su origen, tratamiento y pronóstico.
El espolón calcáneo es una afección caracterizada por una “fibrosis que comienza con un proceso inflamatorio bien en la zona de apoyo del calcaño”, explicó Maco. Este proceso, si no se trata a tiempo, puede evolucionar a una osificación, lo que genera una prolongación ósea dolorosa en el talón. “Es súper doloroso porque es como tener una piedra entre el talón y la plantilla de la zapatilla”, agregó, describiendo la incomodidad que sienten quienes lo padecen.
Las causas del espolón son variadas, desde una fasciitis plantar prolongada hasta factores genéticos. “Un pie cabo puede ser un precedente de un espolón, un pie plano prolongado, mucho tiempo de evolución de un pie plano no tratado, puede ser predictivo de un espolón”, mencionó, destacando la importancia de un diagnóstico temprano.
En cuanto al tratamiento, Macota enfatizó en la fisioterapia como primera línea de acción. “Prefiero ir por la parte del tratamiento de darle funcionalidad al pie, darle flexibilidad a toda esa aponeurosis”, afirmó, sugiriendo una combinación de ultrasonidos, magnetoterapia, masajes y ejercicios específicos. Aunque el espolón no puede reabsorberse una vez osificado, los tratamientos pueden lograr que la prolongación ósea se oriente de manera que reduzca el dolor.
Sin embargo, el éxito del tratamiento depende del momento en que se inicie. “La cura a veces es transitoria o es paliativa por momentos, pero cuando lo agarrás muy a tiempo suele ser definitiva”, indicó Maco, resaltando la importancia de la intervención temprana. También advirtió sobre las cirugías, señalando que ha visto casos de recidiva postoperatoria: “En 25 años de ejercicio de la profesión, te puedo decir que he visto tres operados y de los cuales al poco tiempo han vuelto a tener el espolón.”
El uso de plantillas adecuadas es crucial para el manejo del espolón calcáneo. Espada recomienda “talonera de silicona, con un apoyo blando, para evitar que eso siga con una descarga que genere más irritación”. Además, subrayó que el sobrepeso y la mala alineación de las rodillas pueden agravar la afección.
En resumen, aunque el espolón calcáneo es una condición dolorosa, tiene opciones de tratamiento efectivas. Macota concluyó con un mensaje alentador para quienes lo padecen: “Es un tema que tiene solución, hay que tratarlo, hay que ocuparse. Es lenta la recuperación, pero se trata.” Este enfoque integral y proactivo puede ofrecer alivio a muchos, demostrando que, aunque desafiante, el camino hacia la recuperación es posible.



