En una reciente entrevista en InfoPico Radio 99.9, la doctora médica cardióloga Lorena Brocal expuso con claridad la importancia de la concientización sobre las enfermedades cardiovasculares en las mujeres, un tema que —según remarcó— sigue siendo ampliamente desconocido por gran parte de la población femenina.
“El 35% de las muertes, o una mujer de cada tres, se muere por enfermedad cardiovascular, infarto o accidente cerebrovascular”, advirtió la especialista durante la charla.
A pesar de su alta prevalencia, Brocal explicó que muchas mujeres todavía creen que el mayor riesgo de fallecimiento se asocia al cáncer de mama o de cuello de útero, lo cual se traduce en un déficit de controles preventivos y subestima el rol que juegan los infartos y los accidentes cerebrovasculares.
Diferencias y factores de riesgo emergentes
Brocal destacó que hombres y mujeres comparten factores de riesgo tradicionales como hipertensión, diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y colesterol alto. Sin embargo, existen ciertos factores propios y emergentes que afectan únicamente o con mayor énfasis a la población femenina:
Aspectos hormonales y reproductivos:
- Edad de la primera menstruación (menarca) temprana (antes de los 10 años).
- Menopausia precoz (antes de los 47 años).
- Trastornos hipertensivos del embarazo y diabetes gestacional.
- Parto pretérmino y bebés con bajo peso al nacer.
“No hay manera de que los pacientes puedan relacionar un parto prematuro y bajo peso al nacer con la enfermedad cardiovascular, pero está demostrado que aumenta el riesgo tanto para la madre como para el bebé”, enfatizó.

Estrés, ansiedad y depresión:
“Han demostrado tener mayor impacto cardiovascular en las mujeres que en los hombres”, aseguró la doctora, asociándolo al multitasking habitual que asumen las mujeres por su rol social y familiar.
Enfermedades autoinmunes: lupus y artritis reumatoidea, que incrementan de manera notable el riesgo de sufrir problemas cardíacos.
Tratamientos oncológicos: la quimioterapia y la radioterapia pueden ser “cardiotóxicas” y aumentar la probabilidad de desarrollar patologías coronarias a futuro.
La demora en la consulta: un problema cultural
La doctora Brocal hizo hincapié en que la mujer, por su rol social, suele postergar la atención médica de sus propios síntomas:
“Las mujeres tienen en promedio dos horas más de demora que los hombres para la consulta. Si le duele el pecho al marido, lo lleva a la guardia inmediatamente. Si le duele a ella, primero prepara la merienda de los chicos, deja la casa ordenada y después va al médico”.
Esta demora en la atención puede agravar el cuadro y empeorar el pronóstico, máxime cuando los síntomas femeninos de un infarto suelen ser menos “clásicos” que en los hombres. La especialista explicó que, además del dolor opresivo en el pecho, las mujeres suelen manifestar dolor de espalda, cansancio, molestias en los hombros o sensación de malestar general, lo cual lleva a subestimar la gravedad.
La falta de estudios específicos en mujeres
Otro punto crítico que remarcó la Dra. Brocal es la ausencia de un enfoque de género en muchos estudios científicos y en la formación médica:
“Durante mucho tiempo, toda la medicina tenía una visión centrada principalmente en el hombre; recién ahora hay aval académico para esta subespecialidad que atiende específicamente las particularidades de la mujer”.
Este sesgo deriva en que, a menudo, se soliciten menos pruebas diagnósticas cuando las pacientes acuden a una guardia con dolor torácico, e incluso se las medique con dosis inferiores de medicamentos que han demostrado eficacia para reducir la mortalidad.
Prevención y controles regulares
La cardióloga insistió en la relevancia de realizar un chequeo anual para conocer valores de tensión arterial, colesterol y glucemia, además de adoptar hábitos saludables:
“No podemos prevenir lo que no conocemos. Hay que saber cómo estamos para actuar a tiempo, ya sea ajustando la alimentación y la actividad física o, de ser necesario, con medicación adecuada”.
Dentro de esta prevención, resultan fundamentales:
- Controlar peso y circunferencia abdominal.
- Evitar el sedentarismo e incorporar ejercicio físico regular.
- Seguir una dieta balanceada y limitar el consumo de grasas trans, azúcares y sodio.
- Abandonar el tabaco en todas sus formas.
- Controlar periódicamente la presión arterial, el colesterol y la glucemia.
Dónde consultar
Para las interesadas en realizar un control o asesorarse sobre prevención, la doctora Lorena Brocal atiende en “Esalud”, ubicado en calle 26 N° 575 (entre 11 y 13) de la ciudad de General Pico. Teléfonos: 2302-336500 / 2302-336600.
Conclusión
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de mortalidad en la mujer y, pese a ello, muchas veces son subestimadas. La doctora Brocal resaltó que la clave está en la concientización y la prevención: controles regulares, atención temprana ante síntomas y un cambio de enfoque hacia la salud femenina tanto por parte del personal médico como de la sociedad en general. Solo así se logrará reducir las alarmantes cifras que hoy ubican a la enfermedad cardiovascular en el primer lugar de las causas de muerte en mujeres.

