En el podcast de nutrición, el especialista Germán Cantoni, habló sobre la relación entre la alimentación y el estado de ánimo, destacando que aunque la nutrición es importante, no es la solución única para problemas emocionales como la depresión o la ansiedad. Cantoni subrayó la importancia de tener un enfoque equilibrado, basado en el conocimiento y la conciencia alimentaria.
Cantoni comenzó aclarando que, aunque la nutrición influye en el bienestar emocional, no debe considerarse una panacea. “No vamos a resolver todo con la alimentación y nutrición”, explicó. El nutricionista insistió en que muchas veces las personas tienden a sobreestimar el poder de la alimentación en la salud mental, pero destacó que, sin duda, existen factores importantes que deben considerarse, como los hábitos de sueño y la ingesta adecuada de nutrientes.
Uno de los primeros temas que Cantoni mencionó fue la importancia de las proteínas en el desayuno. “Cuando nos levantamos, es fundamental generar un aporte de proteínas para producir aminoácidos, que contribuyen a la fábrica de serotonina”, dijo. El triptófano, un aminoácido presente en alimentos como el huevo, la leche y el queso, es clave en este proceso, ya que es un precursor de la serotonina, el neurotransmisor que contribuye a la sensación de felicidad y bienestar.
Cantoni también explicó la diferencia entre los efectos a corto plazo de los carbohidratos y los beneficios a largo plazo de las proteínas. “Podemos generar un estadio de placer a mediano o largo plazo a través de la serotonina, o buscar placeres a corto plazo consumiendo carbohidratos que generan dopamina”, afirmó. Si bien los carbohidratos pueden proporcionar una sensación momentánea de felicidad, Cantoni advirtió que esta satisfacción es pasajera y puede llevar a un ciclo de altibajos emocionales.
En su análisis, Cantoni también destacó que, en general, existe un déficit de proteínas en la dieta de la población, lo que afecta la regulación de la serotonina. “Hoy veo que hay un déficit proteico importante en la población, lo cual desestabiliza esa normativa serotoninérgica diaria”, mencionó.
En cuanto a la organización de las comidas, Cantoni fue enfático en la importancia de mantener una ingesta regular de proteínas en cada una de las cuatro comidas del día: desayuno, almuerzo, merienda y cena. “La proteína no se acumula como los hidratos de carbono o las grasas, circula en el organismo por tres o cuatro horas. Si no ingerimos más proteínas en ese tiempo, desaparece”, señaló.
Un ejemplo típico de una dieta equilibrada, según Cantoni, podría incluir lácteos en el desayuno y merienda, carnes blancas o rojas en el almuerzo y una cena liviana con proteínas y verduras. También subrayó la importancia de respetar los horarios de las comidas. “Cenar lo más temprano posible es clave para la digestión y para que el cuerpo pueda liberar melatonina, que es esencial para el descanso”, afirmó.
Cantoni además resaltó el papel de la serotonina en la regulación del apetito y el estado de ánimo, explicando que este neurotransmisor se activa con la luz solar, lo que provoca una sensación de saciedad y bienestar. “Cuando el sol desaparece, baja la serotonina, y es entonces cuando sentimos hambre”, dijo, destacando la importancia de cenar antes de que caiga la noche para mantener un ritmo saludable.
El nutricionista también enfatizó que la ingesta de verduras debe formar parte integral de todas las comidas. “Siempre que podamos, es mejor consumir verduras crudas, ya que aportan más vitaminas y minerales”, indicó, aunque mencionó que métodos de cocción como el vapor también son saludables y conservan gran parte de los nutrientes.
Finalmente, Cantoni concluyó subrayando que la clave de una buena alimentación está en el equilibrio y la conciencia. “No voy a cambiar tu forma de comer, pero te haré más consciente para que puedas perpetuar conductas saludables”, afirmó, destacando que el conocimiento es el primer paso hacia la responsabilidad y la consistencia en los hábitos alimenticios.

