La especialista y referente en educación reflexionó sobre el comienzo del ciclo lectivo y los desafíos por delante.
Como siempre, la referente en educación, licenciada en Ciencias Políticas, Máster en Educación, Pedagoga, dialogó con INFOPICO RADIO 99.9 donde hizo un análisis de este comienzo del ciclo lectivo en todo el país. Nos dejó varias reflexiones interesantes para poder comprender los cambios profundos que se deben hacer como repensar la formación docente y la educación en general.
La especialista dio su mirada ante el comienzo de clases, donde aseguró que tiene “expectativas de que podamos empezar a trabajar para cambiar el declive de la educación, que tiene hace más de 20 años, y necesitamos empezar a tomar aquellas medidas que nos permitan enderezarnos. Creo que una de ellas es el plan de alfabetización que se está preparando, porque sabemos que la escuela no solo no cumple sus funciones, sino que también produce analfabetos al no poder transmitir a los chicos de los primeros grados la lectura y la escritura”.
De ese modo resaltó la alfabetización y también hizo referencia a cambios de fondo “que hay que llevar adelante, como por ejemplo, repensar la formación docente y a partir de eso iniciar un proceso de cambio en la formación y capacitación docente, porque tenemos muchos docentes que ya han terminado su carrera y que hay que recapacitarlos.”.
¿Qué cambiaría, específicamente, en la carrera de formación docente en el país?
“Estamos en un mundo muy diferente de hace 40 o 50 años. Creo que uno de los desafíos de la educación es pensar nuevamente en qué mundo vivimos, que tienen que aprender y cómo tienen que aprender los chicos. Y sobre la base de eso intervenir en los institutos de formación docente, porque los chicos de hoy no aprenden como los chicos de hace 50 años: son chicos que están en contacto permanentemente con los medios digitales, están bombardeados por los medios digitales y, por lo tanto, su atención, su curiosidad, su modo de acercarse al conocimiento y aprender es diferente”.
“Tenemos que registrar lo que sucede para poder tener una escuela acorde con este siglo. Y junto con eso, creo que hay que empezar a generar una carrera que transforme al docente en un agente bien pago, pero a la vez con exigencias a lo largo de su carrera, no solamente en el momento de iniciar la carrera docente, sino también con exigencias a lo largo de la carrera, pero considerando que debe ser bien pago porque cumple una función central en una sociedad”, reiteró la especialista.
Tiramonti explicó, sobre la era digital que estamos viviendo, que “noto que no solo en los directivos y docentes, sino que entre los políticos y los especialistas tampoco hay conciencia de lo importante que es dialogar con el mundo contemporáneo. Hay que repensar la educación que hemos tenido; hay una tendencia general a volver para atrás. ¿Esto no funciona?: volvamos a hacerlo como antes, cuando funcionaba. Pero resulta que ese antes, ese momento cuando la escuela funcionaba, ya no está más; ese mundo no existe más porque la tecnología es diferente, porque los sujetos que ha generado esa tecnología son otros, porque en la Argentina hay una marginalidad que antes no existía, y no es lo mismo la pobreza que la marginalidad, atravesada por la violencia, por el narco, etc. Ese mundo es diferente y no tenemos más remedio que abordarlo, y si lo abordamos con cierto optimismo, podemos conseguir nuevos modelos pedagógicos que hagan que todos los chicos aprendan y puedan disfrutar de la nueva cultura”.
Con respecto a algunas definiciones de la especialista donde aborda el tema del deterioro de la educación si las élites no la consideran importante, manifestó que “en la Argentina hay un discurso retórico en favor de la educación, pero no hay una preocupación importante sobre qué aprenden los chicos y sobre nuestro fracaso en la educación. No hay empresarios que están reclamando porque no tienen una mano de obra adecuada. No existen programas, ni discursos de los empresarios o de las élites; no hay posiciones claras, ni desde las iglesias, ni desde los grupos profesionales. A lo mejor este país cree que puede salir adelante sin educación, o con una educación pobre. Además, creo que esas élites piensan como un padre nada más: ¨ bueno, mi hijo va a una escuela privada y entonces ahí aprenden y el resto no aprenderá¨. Como si lo que pasa con el grupo, con el conjunto de los chicos, no tuviera impacto sobre las posibilidades de esta sociedad y de este país”.
¿Sigue pensando que el nivel secundario en el país expulsa a la mitad de sus alumnos?
“Sí, y no es que lo piense yo, sino que las estadísticas lo muestran, y la otra mitad que sobrevive también tiene dificultades de comprensión de los textos, en matemáticas y en ciencia, es decir, sale con una formación muy floja. La secundaria es un nivel que debe ser repensado porque es un fracaso”.
“Hay que repensarlo, ya no estamos en la cultura ilustrada, sino en una cultura tecnológica y hay que cambiar los saberes y las prácticas para avanzar sobre el conocimiento”, aclaró.
¿Qué lectura hace del nuevo gobierno en cuanto al ámbito educativo?
“Sé poco como todo el mundo. Pero sé que están haciendo un plan de alfabetización que me parece muy bien y que han dado unas ayudas para los chicos para utilizarlos en la educación. Eso es todo lo que sé y no voy a decir más hasta que esto no avance. Porque si solo pasa eso, pasa muy poco”, aseveró la especialista.

