Sappa es el tutor de la Oficina de la Mujer y Violencia Doméstica de la provincia y pasó por el aire de “La Redacción” donde brindó detalles del trabajo del estamento tanto en Santa Rosa como en General Pico y también hizo referencia a la violencia laboral, que creció en los últimos años: “Nos preocupa mucho el crecimiento exponencial de violencia y abuso hacia las mujeres”.
El tutor de la Oficina reveló que “la violencia de género es una problemática muy importante en la provincia: más del 60 % de los condenados son por delitos que tienen alguna vinculación con la violencia de género o abuso por parte de algún familiar. El Superior Tribunal de Justicia viene trabajando hace mucho tiempo, ya que primero creó la Oficina de la Mujer y luego generando dentro de la oficina algunas herramientas para las personas que sufren acciones de este tipo” “Creamos otra oficina en General Pico, que va a depender administrativamente de la de Santa Rosa, pero con equipos técnicos propios interdisciplinarios con asistentes sociales, psicólogos, psiquiatras y abogados que verifican las denuncias y activan los mecanismos judiciales: denuncias, restricción de acercamiento o cualquier otra medida necesaria”.
Sobre la violencia laboral, Sappa explicó que “hace un tiempo creamos un protocolo porque este tipo de violencias no solo se generan en el entorno familiar, sino también en los empleos: los equipos técnicos evalúan las situaciones, realizan un informe técnico y desde el STJ evaluamos las acciones a seguir, que pueden ser disciplinarias o sancionatorias”.
“El empoderamiento de la mujer en todos sus ámbitos creció mucho y ante una vulneración a sus derechos, denuncian. Pero muchas veces no hay señales claras por parte de los que tenemos que decidir y las mujeres sienten que todavía no tienen la garantía de las soluciones que necesitan, pero estamos en ese camino: comenzamos con capacitaciones a todos los empleados, funcionarios, magistrados del Poder Judicial a través de la Ley Micaela para visualizar la gravedad de esta problemática”, sostuvo el funcionario.
Los objetivos más cercanos de la Oficina tienen que ver con, “primero, la descentralización, creando otra oficina en General Pico para todo el norte de la provincia; y, por otro lado, capacitar a los jueces para que se tomen medidas acordes a cada localidad y cada situación: los jueces tenemos que viajar a los pueblos y no tomar las decisiones detrás de un escritorio”.
“Todos los operadores judiciales debemos capacitarnos constantemente en la perspectiva de género para tomar medidas con esa mirada”, aseguró Sappa.

