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Subzona 14: “Cuando volvíamos a entrar a clases, nos recibían con armas largas y cortas arriba de los escritorios”, contó Raquel Barabaschi, víctima de ex militares pampeanos

Subzona 14: “Cuando volvíamos a entrar a clases, nos recibían con armas largas y cortas arriba de los escritorios”, contó Raquel Barabaschi, víctima de ex militares pampeanos
📸 Plan B Noticias
31 Agosto, 2021 a las 10:15 hs.

En diálogo con “La Redacción” por INFOPICO RADIO 99.9 la piquense Raquel Barabaschi, reconocida defensora de los Derechos Humanos, quien fue secuestrada y torturada en tres oportunidades por ex militares pampeanos, se refirió a su testimonio en el tercer juicio por delitos de lesa humanidad.

En principio, Raquel señaló “partimos de la premisa que nosotros estamos llevando adelante los juicios de la Subzona 14 en la búsqueda de memoria, verdad y justicia. Siempre dijimos que no queremos venganza, ninguno de nosotros jamás quiso tomar represalias por mano propia“.

“En ese entonces nosotros éramos todos jóvenes de 20 o 23 años, el juicio sirve para desmitificar que La Pampa era una isla donde no pasaba nada, eso es una mentira. Éramos 140 mil habitantes, vivíamos, trabajábamos y estudiábamos con total tranquilidad, teníamos las puertas abiertas”, destacó Raquel, una de las 248 víctimas.

En tanto, indicó que dentro de los colectivos que fueron atacados se encontraba la Universidad Tecnológica Nacional de General Pico y el colegio secundario de Jacinto Arauz, una localidad de 900 habitantes, lugares que fueron “copados” por el ejército y la policía.

En ese entonces, las víctimas no fueron solamente docentes, no docentes, alumnos y alumnas, sino también militantes políticos, trabajadores del Estado y sindicalistas.

La historia de la Universidad Tecnológica Nacional de La Pampa

Al respecto, señaló que General Pico era una ciudad muy pujante en cuanto a la industria, “casi todos los chicos que salían del Industrial entraban a trabajar en las fábricas locales. En ese momento los profesores eran ‘golondrinas’, venían de afuera, muchas veces faltaban y era mucho el gasto porque había que pagar los viáticos”. 

Para 1973, Carlos Gregorio Agaya, un profesor de matemática y física, y Daniel Lamas, arquitecto, se hicieron cargo de la conducción. “En ese momento cambió 100/100 lo que era la impronta de la facultad, las clases empezaron a ser nocturnas y se dictaban desde las 19hs hasta las 00hs”. Mientras tanto, la Universidad permanecía abierta durante todo el día, dictando cursos de apoyo para estudiantes.

A finales de 1974, después de la muerte de Juan Domingo Perón, llegó una época más dura, donde comenzó una campaña en contra de docentes, no docentes y directivos que finalmente propició una intervención falsa desde Bahía Blanca.

Cabe aclarar que en los primeros años, la UTN era una delegación de Bahía Blanca, pero con la llegada de la nueva conducción pasó de ser delegación a ser una facultad regional en formación. “Nos habíamos independizado y la matrícula había pasado de 89 alumnos a 250 en un año”.

“Estábamos todos felices y contentos trabajando cuando llegó una intervención desde Bahía Blanca, trucha porque no traía ninguna orden y apoyada por un sector del sindicalismo local”.

Se trataba de personas armadas enviadas por Rodolfo Ponce, un sindicalista y diputado nacional, la mismas que con anterioridad habían tomado la Universidad Nacional del Sur y la UTN de Bahía Blanca. “Nosotros hicimos una toma pacífica que duró alrededor de 15 días en defensa por nuestra casa de estudio y para que no nos quitaran a nuestros profesores y directivos”. Finalmente durante una noche la policía irrumpió en la UTN y demorando a quienes participaban de la toma.

Cuando volvimos a entrar a clases, nos recibían con las armas largas y cortas arriba de los escritorios. Con el golpe de Estado de 1976 todas las personas que habíamos participado de la toma fuimos presos otra vez, con torturas, golpes e imposiciones de libertad”.

En tanto, planteo “de las 33 personas que fuimos víctimas, todo el mundo reivindica ese trabajo que se hacía, el compañerismo y la solidaridad. Yo creo que no fue en vano porque 46 años después estamos volviendo a reivindicarlo“.

Sobre el final, sostuvo que hasta el día de hoy lamenta que las víctimas de la primera detención, tras la toma pacífica de la UTN, al no ser detenidos en segunda instancia en 1976 no son consideradas hoy en día como víctimas.

“Pedí en todos los juicios que se incorporaran pero no nos hicieron lugar, por lo que también queremos reivindicar a esas personas, no docentes y estudiantes, que no están en este listado pero nosotros sabemos que también fueron víctimas”, cerró.

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