Se trata del goleador, Alexis Blanco, que tuvo su paso por Ferro de Pico en el Torneo Federal. El diario deportivo Olé, le realizó una nota donde nombra entre otros al equipo pampeano.
Alexis Blanco llegó a Independiente desde Santa Rosa, La Pampa, detrás del sueño de muchos. Crecer en las Inferiores, debutar en Primera y ganarse un lugar en el equipo. Sin embargo, por los problemas del club para darle lugar a los juveniles, apenas pudo jugar un partido en la temporada 2008/09 y no paró de salir a préstamo (Italiano, Rafaela, La Serena, San Martín de Tucumán, Platense y Acassuso) hasta que finalmente tuvo que irse. En el 2013 arrancó una gira que incluyó Santiago Morning, Ferro de General Pico, Alvarado, Juventud Unida de Gualeguaychú, Gimnasia de Jujuy, Venados de México y Blooming de Bolivia. Hasta llegar este año al Caracas, luego de hacer 17 goles en 28 partidos en el fútbol boliviano. Para cumplir dos sueños, sí. Jugar por primera vez la Copa Libertadores y enfrentar a Boca.
“Tal vez te digo que no me acuerdo algo, pero sí, creo que tengo un recuerdo. Mi familia es toda de River, mi abuelo es fanático, somos de La Pampa y cuando conocimos el Monumental con mi papá, que pudimos ir a Buenos Aires a las Inferiores, fue un momento único. Ahí empezamos a ir a ver mucho a River, mientras yo estaba en Buenos Aires. Siempre el clásico fue Boca y, quieras o no, jugando en el patio de la casa siempre soñé hacerle un gol a Boca. Ya con el hecho de estar ahí adentro, enfrente de Boca, es un sueño cumplido. Después si lo demás viene de arriba, creo que sería un sueño más que completo”, le cuenta Blanco a Olé, en la previa del partido de este martes.
-¿Cómo tomás esta oportunidad? Saliste de
Independiente, tuviste mucho recorrido en nuestro ascenso y ahora te toca jugar
en una Copa Libertadores y enfrentar a Boca…
-Ansioso, nervioso. Justo hablaba con
mi mujer y ya me empezaron agarrar las cosquillitas. Todavía no se ha dado el
equipo, pero uno sabe que está ahí adentro metido; como titular o al banco, sé
que voy a estar ahí. Uno ya empieza con los nervios, la ansiedad. Además, es mi
primera copa internacional y me agarra a los 31 años, de grande, que eso es
bueno, porque ya pongo los pies sobre la tierra y tengo experiencia. Sé
que es algo que lo esperé toda la vida y encima se da contra Boca que es
uno de los grandes. Sé que si metemos un batacazo se va a hablar mucho de
todos, pero obviamente yo soy “el argentino” del equipo. Eso creo que
le da un plus.
-Siendo de River y teniendo a Boca enfrente, ¿te
sacas fotos, le pedís la remera a alguno o solo vas a querer entrar y ganar?
-Tampoco hay que tomarse todo a flor
de piel. Creo que uno por más de que sea hincha de River tiene que reconocer
que Boca es grande, tiene jugadores a nivel mundial que han dado muchísimo a la
Selección, como es Carlos Tevez que es un ídolo futbolístico más allá de
la camiseta. Me encantaría pedirle la camiseta a todo el mundo, ni hablar,
pero en mi cabeza está también ganarles, meter un batacazo porque eso nos daría
un prestigio aparte a nosotros. Sería algo lindo. También tengo a Nico
Capaldo que es un amigo de La Pampa, que salimos del mismo club (el de Mac
Allister), estuvimos por jugar en Primera de ese club cuando yo quedé seis
meses parado. Él era chiquito y ya jugaba en Primera, era un animal; quedó muy
buena relación de ahí.
-¿Hay apuesta?
-Apuesta no hay. Hay buena relación
que quedó cuando nos conocimos allá. En estos días estuvimos hablando por
Instagram, tirándonos alguna que otra broma: “No vayas a hacer un gol
porque se pudre”, me decía. Él es hincha de Boca encima.
-¿Te contaron lo que sucedió con River en 2007?
¿Tienen la ilusión de volver a repetirlo?
-Sí, obvio. Lo sienten, lo viven. Es
como un trofeo para ellos haberle ganado a River en una copa y haberlo dejado
afuera. Obviamente, ahora les viene Boca y están ilusionados diciendo:
“Bueno, ya nos tocó ganarle a River, ¿por qué no ganarle a
Boca?”. Saben del momento de Boca, saben que es protagonista en todos
lados, que va a querer venir a ganar acá, que es un equipo grande, que tiene
gente, La Bombonera, que los jugadores tienen nivel de jerarquía mundial y
son conscientes de eso que es bueno. Porque cuando no estás consciente de lo
que hay en el otro lado podés chocarte con algo grande. Saben que si queremos
sacar un buen resultado o meter un batacazo, saben que tienen que estar mirando
cada detalle.
-¿Ustedes qué van a hacer para contrarrestar la
jerarquía de Boca? ¿Cómo le van a jugar?
-Como venimos jugando. Sabemos que
somos un equipo que corremos mucho para atrás, que nos defendemos, que tratamos
de guardar el arco en cero y por las bandas tenemos jugadores que pueden
hacer la diferencia. Ojalá nosotros podamos tener alguna jugada y, como lo
decíamos, jugada que tengas contra estos equipos las tenés que meter. Si no las
metés, ellos te llegan una vez y te lo hacen. Esa es la jerarquía que tiene un
equipo tan grande como es Boca. Tenemos que tratar de generar y lo que
generemos hay que hacerlo; ojalá se dé de llegar, hacer y meter ese batacazo
para ganarnos un prestigio nosotros y un respeto de que por algo estamos en la
Copa Libertadores.
-Me decís que van por el batacazo, pero ¿no se
conforman con un empate?
No y eso la verdad que es bueno, muy
bueno; ni lo hemos pensado en firmar un empate. En el día a día nos empezamos a
preguntar: “¿Y si damos el batacazo? Si no se da bueno, pero ¿si se da?”. En
ningún momento dijimos: “no, firmamos un empate”. Obviamente uno con los años
ha tenido esa clase de partido donde decís: “Firmo el empate acá porque es una
cancha complicada”. No le hemos hablado, no lo tocamos ese tema. Sabemos que
del otro lado vienen jugadores de mucha jerarquía, por ahí bromeamos con
cómo vamos a parar a Villa cuando la tire larga, pero en ningún momento
pensamos en el resultado o si nos conviene un empate. Están los ánimos como
para querer ganar sabiendo que tenemos un gigante adelante.
-¿Cuáles son sus expectativas en esta Copa?
-Hacer una buena Copa, ¿por qué no
repetir lo del 2007 cuando eliminamos a River? Sabemos que hay equipos muy
grandes, muy fuertes, hay una diferencia de jerarquía que la aceptamos,
pero no deja de ser fútbol. Por qué no hacer una buena Copa, meter ese
batacazo de pasar de fase sería un sueño. Y si no, apuntarle al tercer puesto
que nos da la Sudamericana. Tenemos que ser conscientes de que no hay que
quedar últimos, hay que tratar de meter ese batacazo o quedarnos en una copa
internacional.

-Russo ya ganó la Copa en el 2007, ¿Recordás algo
de esa Copa?
-En 2007 era chico, andaba más en el
boludeo que en mirar los partidos, jaja. Me acuerdo de esa Copa, pero no
de cómo jugaba Boca. Los años van pasando y creo que Russo ha ido cambiando sus
formas, se ha reinventando, si dirigió tantos años es porque debe innovar todo
el tiempo. No creo que sea la misma manera de jugar por los nombres que tiene y
los que tenía en ese momento. Yo creo que a Boca hay que respetarlo como un
gigante que es, tenga los nombres que tenga.
Como hincha de River, ¿cómo ves la
definición de la Superliga?
-La veo apretada, los dos están muy firmes. Boca está muy firme,
ganando de visitante, River el otro día ganó un partidazo en La Plata, en una
cancha dura, Boca fue a ganar a Santiago que no debe ser nada fácil. Están muy
firmes.
Ojalá lo gane River, ¿no? Jajaja. Yo creo que los dos llegan muy bien al
final del torneo. Le haría bien a la fiesta una final,
-¿A vos te gustaría una final?
-No, yo como hincha de River quiero que lo siga ganando River,
jaja, no me importa quién quede segundo. Pero para la fiesta, lo que es el
fútbol argentino y lo que se está viviendo estos últimos años que la rivalidad
está a flor de piel, creo que estaría bueno.
-¿Les comentaste a tus compañeros
que sos de River?
-Sí, sí, saben porque el profe también es argentino, Javier
Milán, y es de River. Tenemos
un utilero que es venezolano, Francisco, pero fanático de Boca, hasta lo tiene
tatuado en el brazo. Imaginate lo que generan a nivel mundial esos
equipos. Están todos los días a las cargadas. Con el profe somos de River y
queremos ganarle, más vale. Nunca le pregunté por qué se hizo el tatuaje,
siempre fueron las cargadas y me mostró el tatuaje. Nunca llegué al punto de
preguntarle por qué. No lo podía creer porque es grande el escudo. El tipo debe
tener algún fanatismo por Boca y eso es lo que genera.



