Hay factores decisivos a la hora de comprar, alquilar o invertir. La mayoría asume que en el valor se decide la operación, pero existen otros factores de referencia a tener en cuenta a la hora de elegir, a veces, incluso por delante del precio.
En el mundo se sabe que uno de los aspectos que más valor otorga a las propiedades y terrenos es la ubicación o zona. “Quiero vivir cerca de la escuela de mis hijos”, “Busco no alejarnos del centro para este emprendimiento”, “Quisiera despertarme viendo verde”, “Quiero llegar en menos de diez minutos”… son algunos de los deseos que se expresan a la hora de comenzar la búsqueda. “Ubicación, ubicación y ubicación” dicen los expertos en bienes raíces y aconsejan hacer la búsqueda alrededor de buenos emprendimientos o centros de interés locales sobre todo para locales comerciales o vivienda.
La distribución y el tamaño de los ambientes es otro factor a tener en cuenta. ¿Cómo fueron pensados esos espacios y su uso? ¿Es posible modificarlos? ¿Son los ambientes originales o fue mutando en el tiempo? ¿Son espacios funcionales para lo que necesito?
No sólo se observa la cantidad de ambientes, sino la cantidad de metros en ellos, la entrada de luz, la vista, la posibilidad de agrandarlos o unirlos, etc. Mientras más posibilidades ofrezca, más valiosa será considerada esa propiedad.
Desde los inmuebles a estrenar, hasta las casas más antiguas se eligen por su estado general, materiales y mantenimiento del lugar. Se observa, se analiza y se consulta por la calidad. Una propiedad de calidad es conocida por su constructor, por su carpintería, por la historia y el origen de sus materiales, sobre todo en localidades chicas.
Por otra parte, aparecen compradores que priorizan orientación. Cómo se encuentra el lote con respecto de la luz del sol en las distintas estaciones del año. El clima también afecta la decisión de compra. Especialmente si el proyecto es un terreno para luego construir.
Finalmente, con el tiempo aparecen otros factores novedosos a la hora de pensar los negocios inmobiliarios y hay una tendencia en alza que pide evaluar un nuevo factor: la eficiencia energética. Esta se va imponiendo de a poco en el mercado nacional y gana adeptos. Ya que además de sumarse a un estilo de vida sustentable, permite pensar en opciones para ahorrar, desarrollar mayor calidad de vida y también cuidar los recursos energéticos.
Existen otros factores que pueden mover la balanza y otros que aún no hemos descubierto pero lo cierto es que a pesar de que el precio manda muchas veces, hay mucho más en la cabeza de los futuros compradores e inversores.
Nuevas maneras de habitar generan nuevas formas de pensarnos y evaluar.
Qué factores tener presentes a la hora de pensar un negocio inmobiliario:
- Precio
- Zona.
- Distribución.
- Calidad.
- Orientación.
- Eficiencia energética.



