Lo dijo el gobernador durante el V Congreso Pampeano del Agua.

En coincidencia con el Día Internacional del Agua, se realizó la apertura del V Congreso Pampeano del Agua, en el Auditorio del Centro Cultural MEDASUR. La apertura estuvo a cargo del gobernador de la provincia de La Pampa, Carlos Verna, acompañado por ministros de su gabinete y por el secretario de Recursos Hídricos, Javier Schlegel, a cargo de la organización del encuentro.
Participaron también del acto la vicepresidenta primera de la Cámara de Diputados, Alicia Mayoral, el procurador General de Gobierno, Hernán Pérez Araujo, diputados Provinciales, intendentes invitados, representantes de la Universidad Nacional de La Pampa y de la Fundación Chadileuvú.
El V Congreso Pampeano del Agua plantea como objetivos centrales, seguir promoviendo el proceso de divulgación y valor estratégico del recurso hídrico, actualizar y difundir el conocimiento y problemática, avanzar en el entendimiento intersectorial pampeano e interjurisdiccional entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil, discutir y generar pautas para la gestión uso y concentración de los recursos hídricos provinciales, armonizando criterios en el estudio científico, tecnológico y cultural del recurso del agua.
“Hoy es el Día Internacional del Agua, es un día especial y muy bueno para nosotros, porque se decidió imponer esta conmemoración hace exactamente 25 años por recomendación de la Conferencia de las Naciones Unidas, y desde el año 1993 soñamos y proyectamos muchas de las acciones que estamos llevando a cabo en materia hídrica. Así dimos nuestros pasos creando la Secretaría de Recursos Hídricos e instrumentamos el Consejo Asesor en Recursos Hídricos, como herramienta fundamental para la implementación de las políticas públicas”, sostuvo el gobernador Carlos Verna.
“Los pampeanos sabemos qué significa el despojo; nos dejaron sin agua el oeste y lo dijimos de mil formas, lo escribieron los poetas, lo fundamentaron los académicos y lo sufre nuestro pueblo.
Cuando cortan el Atuel, queda sin agua el Salado, llenos de arena los ojos, va lagrimeando el pampeano”, sostuvo el primer mandatario en alusión a la letra de Manuel Castilla, en su Zamba del Río Robado. “Esas palabras se hicieron carne y conciencia en nuestro pueblo. Los comprovincianos supimos juntarnos en una cruzada solidaria, y después de décadas de lucha, encontró la respuesta institucional más contundente que hayamos tenido por parte de la Corte Suprema de Justicia; en ese momento celebramos, pero sabemos que debemos ser prudentes, nos queda todavía un largo camino por recorrer”, manifestó.
El gobernador pampeano hizo referencia al manejo de información sobre recursos hídricos que realiza la Provincia, como así también su aplicación en ámbitos educativos. “Los pampeanos hemos hecho público el debate sobre nuestros recursos hídricos, pero hay otras provincias que lo manejan como secreto de Estado. Desde nuestra gestión, lo hemos llevado a los ámbitos educativos, cooperativos, universitarios, deportivos, de organizaciones intermedias y también a nuestros propios ámbitos familiares. Este es un lugar y un momento para seguir haciéndonos fuertes en la defensa de nuestros recursos hídricos; aquí se conjugan años de conocimiento que nos permiten profundizar la gestión realizada con el agua. Los ejes conceptuales están muy claros; por un lado lo científico académico que hace a la riqueza de nuestro fundamento y además nos permite planificar soluciones, ni bien empiecen a devolvernos lo que es nuestro, por derecho. Por otro lado, el aspecto educativo que lleva el saber a las escuelas para promover una conciencia desde la historia, insertando transversalmente en nuestro pueblo, y en cada familia, la necesidad de recuperación y compromiso por una lucha que es de todos”, señaló.
Verna hizo referencia a la presentación realizada por el comité pampeano frente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde participó en representación de los pueblos originarios Carlos Campú.
“Cuando me tocó pararme frente a la Corte para exponer los fundamentos pampeanos, me sentí confiado en un escenario que debo confesar, es intimidante. Pero mi confianza, no estaba fundada en mi condición de gobernador, sino en el mandato unánime que sentí de todo el pueblo de la provincia de La Pampa. Y recordando ese momento, que llevo atesorado por el resto de mi vida, tengo que agradecer la fortaleza y humildad del testimonio de Don Carlos Campú, portador del relato que fue realmente definitorio para ese fallo ejemplar. Nuestros pueblos originarios nos llevaron sus vivencias de despojo y tristeza, y esa fue la clave trascendente para que los jueces comprendieran que lo que habíamos perdido en el oeste, no había palabras que lo contaran. En el oeste La Pampa perdió su vida”, señaló.


