En el marco del Día Internacional de la Mujer, la senadora Norma Durango, se expresó respecto a su posición referente al aborto y a su adhesión a “la realización del Paro Internacional de Mujeres, y a las acciones que con motivo del mismo se realicen en nuestro país para visibilizar las inequidades de género y promover los derechos de las mujeres”.
La Senadora Durango expresó que “como todos los años en este mes, muchas personas todavía se preguntan si tiene sentido esta fecha, si es necesario un “Día de la Mujer”, siguen preguntando porqué este día nos distingue y hasta cuál es el sentido de esta fecha. Esta duda es un indicador más de la falta de reconocimiento a la seria y múltiple problemática que vivimos las mujeres, sin importar la edad, la profesión, el nivel adquisitivo, ni de formación, ni el estado civil. El por qué es clarísimo, las mujeres en todo el mundo y en especial en nuestro país – especial porque es lo que más nos interesa – todavía padecemos la desigualdad de oportunidades, la violencia y la discriminación de género; el menosprecio y el ninguneo, la inequidad salarial, y el sometimiento que todavía existe en algunos sectores de nuestra sociedad.
#8M Paramos
La Agenda 2030 de Naciones Unidas definió que de ningún modo se logrará “un desarrollo sostenible y equitativo sin que tanto niñas como niños puedan acceder a la educación en las mismas condiciones, sin que exista igual salario por igual trabajo, sin que las mujeres tengan libertad de elegir y de decidir, sin que sean respetadas por lo que son y por lo que aportan”. Ahí reside la esencia de nuestro reclamo. Esa es la síntesis de nuestra adhesión al paro del #8M.
Señaló Durango que “Sostengo que cada vez que una mujer pierde una oportunidad por el sólo hecho de ser mujer, seguimos como colectivo social postergando la equidad.
Despenalización del aborto
Este año el Día Internacional de la Mujer nos encuentra como nunca antes, con el debate de la despenalización del aborto instalado en la sociedad. Queremos que las mujeres no mueran ni sufran las consecuencias de los abortos clandestinos. Queremos que sea legal, libre, seguro y gratuito. Hace más de una década que las organizaciones feministas y de defensa de los derechos de las mujeres lleva adelante la Campaña Nacional por el aborto seguro, legal y gratuito, bajo un lema que contempla cada etapa para no llegar a situaciones extremas. A través de la consigna “Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal para no morir”, esto significa que si se cumple con este orden que no es otra cosa que educar y prevenir se evitarían los abortos. Lo que debemos conseguir entre todas y todos es que no falle la educación, ni la planificación responsable.
Yo estoy a favor, no a favor del aborto, estoy a favor de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo. No es un juego de palabras, es una postura política, es el entendimiento de lo colectivo por sobre lo personal. Como legisladora siento la obligación de escuchar las razones de los distintos sectores, y creo que los datos de la realidad no pueden soslayarse. Estoy a favor de la despenalización, ya lo he manifestado varias veces, pero eso no implica estar a favor del aborto, es estar a favor de garantizar que las mujeres tengan libertad de decidir sobre su propio cuerpo. Es garantizarles atención médica que evite la clandestinidad que las mata.
Independientemente de las opiniones personales, hay un derecho que va más allá de una. Hace falta la libertad para decidir, qué se cumpla con buenos e integrales programas de educación sexual y también políticas públicas de salud para proteger a quien lo decida. Allí es donde debe estar el Estado, no se puede más dejarlas libradas a su suerte, en un mercado clandestino de salud, que las pone en riesgo y las mata.
Hace años acompaño la lucha de agrupaciones feministas, agrupaciones mayoritariamente de mujeres que en mi provincia tomaron la posta hace años de apoyo y difusión de la campaña nacional por el aborto seguro, legal y gratuito. Es innegable que las mujeres siguen muriendo por abortos clandestinos, es innegable el alto número de secuelas incapacitantes que puede generar un aborto clandestino. Hay un gran “negocio”, esto es: hay un importante movimiento de dinero detrás del aborto clandestino.
Otra cifra que no debemos desconocer es que en la Argentina se practican más de 500.000 abortos cada año. Muere más de una mujer pobre por día por la clandestinidad del aborto y su realización en pésimas condiciones sanitarias. Esta discriminación social y sexista se acentúa cada vez más.
Como senadora siento que en este momento mi compromiso debe ser mayor, porque se ha instalado el debate en la sociedad, pero particularmente por mi responsabilidad como legisladora de la nación. Y no sólo despenalizando se evitan mujeres muertas, también haciendo cumplir programas de salud sexual y reproductiva – en eso mi provincia ha sido pionera – pero sabemos que hoy en Argentina las mujeres y los varones, van a los hospitales y no siempre encuentran preservativos u otros métodos anticonceptivos, que es la manera de planificar y prevenir embarazos no deseados y por consiguiente los abortos. Por eso digo que el rol en el Senado me hace asumir con gran responsabilidad el tratamiento de este tema, fundamentalmente dando lugar a la expresión, al debate, al intercambio” finalizó la Senadora pampeana.


