Para Martín Balsa, el presidente Macri hizo uso del “cinismo extremo”, cuando habló de corrupción

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1 Marzo, 2017 a las 21:36 hs.

El presidente de Nuevo Encuentro se realizó la pregnta  ¿en qué país vive el presidente?”.



El referente provincial de Nuevo Encuentro, Martín Balsa,  expreso conceptos muy duros después de analizar el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso que diera el presidente de la Nación Mauricio Macri.

 “Sorprende” afirmó el dirigente pampeano “que haya hablado de cinismo y de corrupción justo el mismo día en que lo imputaron judicialmente por la asignación sumamente sospechosa que le realizó el estado a Avianca, una empresa que era propiedad de los Macri hasta hace unos meses y que ni siquiera aparece en los papeles el supuesto cambio de dueño”. Balsa además subrayó “que el presidente habló de un país que sólo está en su imaginación, porque en el país real están cerrando las fábricas, no aumentan los sueldos al mismo ritmo que la inflación, las economías regionales están padeciendo la apertura indiscriminada de las importaciones y el gobierno que él preside se salta la ley cada vez que puede y se la pasa dando marcha atrás en sus decisiones impresentables para la mayoría de la sociedad”.

Balsa cree que el presidente hizo “uso de un cinismo extremo cuando se puso a hablar de la supuesta corrupción del gobierno anterior, cuando a él le explotó en la cara el intento de condonarle a la empresa de su padre una deuda de más de 70 mil millones de pesos. Además, habló de una revolución en la educación cuando se niega a cumplir con la ley que obliga a convocar a paritarias nacionales a los gremios docentes, habla de la importancia de tener conectividad cuando todo el mundo sabe que el gobierno desarticuló el plan Conectar Igualdad que otorgaba computadoras a los pibes y por último, para terminar de hacer el ridículo, da como ejemplo de que las cosas, según él, están yendo bien ¡a la exportación de arándanos! ¿Cuántos argentinos producen arándanos?”

“Mientras tanto” afirmó Balsa “no se privó de hablar de lo nociva que es la inflación, cuando su gobierno acaba de terminar el 2016 con una inflación del 42 por ciento, la más alta en más de una década y habla de defender el poder adquisitivo de los salarios cuando su gobierno le intenta poner un techo del 18 por ciento a las paritarias a la fuerza, amenazando incluso a lo matón a los jueces que no le dan la razón, intentando disciplinar al poder judicial de un modo como nunca se ha visto en este país. Y lo más grave es que hace todo esto con el blindaje que le dan los grandes medios de comunicación amigos, como La Nación y Clarín, o TN y la mayoría de los canales de TV abiertos, que ayer recibieron sin la más mínima crítica toda la cantidad de mentiras que el presidente lanzó en su pobre discurso”.

“Hubiera sido interesante, además” concluyó Balsa “en su discurso se le olvidó dar los verdaderos números de la economía, incluso los que ellos admiten, no habló del 42 por ciento de inflación, no habló del aumento del desempleo y de los casi 250 mil despidos que generó su gobierno en 15 meses, no habló del endeudamiento por más de 50 mil millones de dólares con el exterior, no habló de lo que implica para Argentina el retorno del FMI como policía de nuestra economía, no habló de las rebajas en las coberturas en medicamentos del PAMI. Por lo cual, fue más bien un discurso donde se autoelogió, siguió insistiendo con la supuesta pesada herencia y se hizo el tonto todo lo que pudo con los estragos que él y su gobierno están produciendo en el país”.