Testimonio de vida: “La mujer queda aislada porque el violento lo que hace es alejarla de todo tu entorno”, dijo Claudia Mercader

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18 Noviembre, 2016 a las 18:16 hs.



Esto lo manifestó la autora del libro “Puertas adentro, mi historia con la violencia de género” de Claudia Mercader en la mañana de hoy.

La presentación se llevó a cabo en la mañana hoy. A las 09:00  en la sala de sesiones del Concejo Deliberante, la autora y representantes del Concejo Pastoral, brindaron detalles del contenido del libro y de cómo fue escrito.  “Puertas adentro, mi historia con la violencia de género” es un relato detallado de la experiencia de la autora con la violencia de género, cuyo objetivo según expresa Mercader, es llevar esperanza y aliento a las mujeres que viven esta problemática.  Propone un enfoque espiritual  y religioso, para enfrentar el flagelo de la violencia de género en nuestra sociedad.

“El libro tiene por objetivo que ustedes sepan que hay una salida. Eso es lo que me inspiro a escribir un libro con mi historia, para que pueda llegar a donde tenga que llegar mi mensaje, de que he vivido lo que otras personas han vivido, pero que he podido encontrar la salida y que mi familia hoy esta restaurada.”Mercader detalló como la violencia de género afecta a las mujeres “Cuando una mujer sufre violencia, en general queda completamente devastada, desesperanzada, creyendo que ya no hay más nada por hacer y es por eso que se queda en esa situación.” Resaltó la autora.

Seguidamente Mercader describió como se va produciendo el proceso de aislamiento,  en el que se ven envueltas las personas que viven una situación de violencia,  “la mujer queda aislada porque el violento lo que hace es alejarte de todo tu entorno.” Y remarco que la violencia no empieza con el golpe,“la violencia empieza con un montón de otras situaciones, que también son violencia y que te desgastan espiritualmente. ”Dijo “Una vez que la persona violenta controló toda tu voluntad y toda la historia de tu vida, a nivel trabajo, a nivel entorno, a nivel economía, ahí recién empieza el golpe. Entonces cuando empiezan los golpes, es cuando una toma conciencia de que está siendo violentada. Pero ya no tiene forma de acercarse a su entorno, le da vergüenza  casi, el entorno.  Porque me aisló, me separó de todo. Entonces ir a pedir ayuda cuesta. Yo llegué a ese estado de depresión, creyendo que ya no había salida,  que ya no había más nada para hacer. Y me abandoné como mujer, como persona.”

Claudia Mercader,  encontró una respuesta para enfrentar su situación en la religión, ya que considera que la violencia de género afecta al espíritu.