La “unanimidad” pampeana: gobernabilidad y sanguchitos

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22 Marzo, 2016 a las 17:48 hs.

Norberto G. Asquini



La Pampa es una provincia periférica en el contexto político nacional, y ese peso queda en evidencia en el Congreso. Apenas cuenta con ocho legisladores entre ambas cámaras: cinco diputados y los tres senadores. Pero en el marco de un Poder Legislativo fragmentado, esos pocos votos cobran importancia en la sumatoria general para el gobierno de Mauricio Macri, sobre todo para lograr los 129 para el quórum de la Cámara Baja.

Por primera vez en muchos años, hay una características entre los legisladores de La Pampa que no se había observado en otros períodos: todos, los ocho, oficialistas y opositores, justicialistas o radicales, se han alineado para votarle las leyes al presidente. Este hecho podemos considerarlo como una cuestión singular o curiosa, pero está enmarcado en una tendencia mayor: el de las provincias que necesitadas del apoyo para sostener su gobernabilidad a través de los fondos nacionales, apoyan con sus legisladores los proyectos que le permitan gobernar al presidente Macri. Y La Pampa es un ejemplo de esto.

Aunque pudo haber posturas diferenciadas en torno al mismo tema, en Diputados se le dio media sanción al proyecto de ley que habilita el acuerdo con los “holdouts”, y los legisladores de La Pampa apoyaron la iniciativa. En ese grupo estuvieron los dos peronistas que ahora integran el Bloque Justicialista, Sergio Ziliotto y Gustavo Fernández Mendía, que quedaron por asociación “pegados” a la polémica por las negociaciones y los “sanguchitos” entre el jefe de su bancada, Diego Bossio, y el presidente de la Cámara, Emilio Monzó. También se contaron los dos radicales Francisco Torroba y Daniel Kroneberger, aliados en Cambiemos con el macrismo y que esperan contar para los suyos en la provincia con cargos en las oficinas de organismos nacionales. Y por supuesto el diputado más joven de la Cámara, el del PRO, Martín Maquieyra, que ocupó la banca que dejó Javier “Colo” Mac Allister cuando pasó a ocupar la Secretaría de Deporte. El ex futbolista es quien tiene las llaves de los funcionarios nacionales en La Pampa y en su construcción provincial no parece querer dejarle espacio a un radicalismo que intentó minar su avance.

En el Senado parece que se dará el mismo escenario. Los dos representantes del peronismo en el bloque del FpV-PJ, el sindicalista Daniel Lovera y Norma Durango, apoyarían la ley por mandato del gobernador Carlos Verna, mientras el senador radical Juan Carlos Marino, un defensor de Macri y de la alianza tejida entre la UCR y el PRO estrechamente vinculado con Enrique “Coti” Nosiglia, la respaldará.

Esta “unanimidad” de los legisladores pampeanos seguramente se mantendrá en la mayoría de los temas que se tratarán en el Congreso en los próximos meses. Hay intereses de un lado y del otro, que llevan a que peronistas y radicales que se enfrentan en la provincia se unan con posturas similares con respecto al gobierno nacional.

No hay ningún secreto en estos apoyos. La Pampa tuvo históricamente sus cuentas equilibradas y era una de las siete provincias que no adhirió al Programa Federal de Desendeudamiento del kirchnerismo. Sin embargo, la anterior gestión justicialista, de Oscar Mario Jorge, se mantuvo alineada a la presidente Cristina Fernández, la que a su vez subordinaba a la provincia a través de la “caja” nacional.

Ahora el gobernador Verna se encontró con un panorama crítico en lo económico. Las cuentas que recibió cerraron en cero, pero hay obras comprometidas y una deuda acumulada por parte del Nación, además de las restricciones generadas por la situación nacional y mundial.

Verna tejió en ese contexto un acuerdo con la gestión macrista en el que el gobernador ordena a sus legisladores nacionales votar por las iniciativas oficiales, mientras espera la llegada de fondos. El mandatario provincial es uno de los que en las reuniones de la nueva mesa de gobernadores hace escuchar su voz con su postura de endurecer la relación con el gobierno macrista, y hasta anunció que le haría juicio a Nación por la devolución del 15 por ciento de la coparticipación que va al Anses. Sin embargo, hay una táctica de “pegar y negociar” a la que es muy afecto. También ha moderado su discurso frente a la gestión de Macri y sus promesas, aunque se queje de que las provincias que “hicieron las cosas bien” como La Pampa no son premiadas en el reparto de fondos como las que “hicieron las cosas mal”.

Verna hace punta contra el gobierno nacional y reclama los dineros que son de la provincia, pero sabe que en un contexto económico complicado como el actual, necesita de ese respaldo para gestionar sin sobresaltos. De ahí que en los medios sea crítico, pero sus legisladores levanten la mano en apoyo al presidente. Nada diferente a lo que ocurre en otras provincias.

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