Los sembrados están en estado “inmejorable”, pero el agua acumulada dificulta la cosecha y el traslado de la producción.
Desde Federación Agraria informaron que “falta sólo 7 milímetros para completar los 600, es decir 593 los caídos en estos primeros 68 días de este 2016, en la zona entre las localidades de Hilario Lagos y Van Praet, límite con el sur cordobés. 700 milímetros es la media anual y ya al finalizar 2015 hubo registros que en algunas zonas superaban los 300”.
Por ello “las depresiones naturales se llenaron de agua, sus aledaños saturados e intransitables por las maquinarias agrícolas, en los terrenos altos; cultivos agrícolas y forrajeros en estado inmejorable, lo que hace expresar a campesinos que es preferible esta situación a la vivida años atrás en ciclos secos, ahora se produce”.
“Pero la incertidumbre está latente, ¿podrán andar los equipos de trilla?, cada vez más pesados por cierto”, se preguntaron y consideraron que “tendremos que volver a las viejas 316″, refiriéndose a un antiguo modelo de cosechadoras.
Por otro lado tienen la duda de si “¿los camiones podrán andar?, tendremos que almacenar en el campo”, ya que “los caminos no van a aguantar, algunos ya cortados, pese al esfuerzo de los municipios que están tratando con altos costos de aportar alguna solución”.
Indicaron que “esta situación se iguala o se profundiza según zonas, complicadísima la situación en Larroudé, Sarah, Falucho y también Alta Italia, tras los últimos registros de esta semana que superaron los 100 milímetros (ya superan en algunos predios los 500, y que vienen de sufrir una fuerte tormenta de viento y piedra en el mes pasado”.
Lamentaron que si bien hay “buenas Cosechas, el campo tiene estas cosas, depende de muchos factores, que como los descritos en la crónica el ‘Hombre no maneja”.